Pasada la Semana Santa, la ciudad recupera el pulso habitual y el día a día de los granadinos vuelve a esperas de la llegada del Corpus. Los sitios de tapeo han sido un reclamo más en una semana en la que las lluvias no han dejado lucir a la ciudad en todo su esplendor. La zona del centro es la que ha atraído un mayor número de visitantes pues junto a los atractivos de carácter monumental e histórico que posee, un gran número de locales para tapear abundan en sus calles.

Caña y tapa

Los que nos sigan desde hace tiempo recordaran La Pajuana Centro, y allí encaminamos los pasos para pasar un buen rato cuando nos dimos cuenta que había cambiado el local. Ahora con otro ambiente distinto se llamaba Tasca El Conde y ni cortos ni perezosos decidimos probar que tal se tapeaba.

Entrada

Antes de nada, para situarnos, la taberna ocupa el sitio que antes era La Pajuana, en la calle XXXXXXXXX , perpendicular a la calle Varela y a la Plaza de los Campos. Muy cerca tenemos otros muchos sitios, como Taberna de Jam, Los Diamantes, La Pajuana Tapas, Braserito, Raro de Luna o Moa Gastrobar. Como veis, la oferta es amplia y seguro que me dejo alguno en el tintero.

El local mantiene la misma distribución que antes tenía La Pajuana, con una pequeña barra a la izquierda y algunas mesas a nuestra derecha. Al llegar las mesas estaban ocupadas, por lo que nos situamos en un hueco que había en la barra.

Corchos decorando

Rápidamente nos atendieron y decidimos pedir dos cañas. El camarero, dispensaba un trato cercano y con mucha simpatía, algo que siempre es de agradecer. La decoración aunque sin ser muy abundante, cumple perfectamente su cometido. Si antes predominaban los tonos grises, ahora el color claro, beige o negro es dominante y el “logo” del bar aparece como nota simpática. Se trata de un mostacho y un monocular.

Barra

No se pueden elegir las tapas, por que estábamos a la espera y con curiosidad. Así para acompañar las dos cañas nos sirvieron de tapa dos rebanadas con lomo a la plancha acompañadas de unas patatas fritas, que sin embargo no era especialmente abundante.

Rebanada de pan con lomo

Lomo con patatas

Debido a que ya eran altas horas y el hambre hacía acto de presencia, no tardamos en pedir otra caña. Estas, servidas en copa, tenían un tamaño generoso.

Caña y Corchos

La situación volvía a repetirse, aunque esta vez teníamos más pistas de la siguiente tapa. Mientras el local era un continuo salir y entrar de gente, e incluso en la calle había personas disfrutando de algunos vinos.

Mientras una mesa se había quedado libre y nosotros decidimos seguir en la barra, nos sirvieron la segunda tapa. Esta vez era un plato de lomo al ajillo acompañado con patatas fritas. Una tapa tradicional que ademas tenía un sabor francamente bueno.

Cerveza

Tapa de lomo al ajillo

Patatas de cerca

En ese momento la gente que estaba en la calle entró, pues la lluvia volvía a hacer acto de presencia, momento en el cual decidimos irnos. El precio de cada consumición era si mal no recuerdo de 1,70 euros, bastante bueno teniendo en cuenta el sitio en que nos encontramos y el trato recibido. Seguro que volveremos.

Cartel

 

tascaelconde

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Hoy cambiamos el registro de lugar para tapear. Os traemos el Om Kalsoum (una cantante egipcia) en el corazón del Barrio de la Magdalena. Un local de ambiente arabesco con tapas típicas… vamos a ver que os parece.       


Situado en la calle Jardines, encontramos este bar, caracterizado por su ambiente morisco y sus tapas, todas del mismo corte, entre las que predominan como es normal aquellas con un toque oriental. Y muy cerca otros sitios como el PöeGracia 40Cacaos BarPacurri o La Bodega de Antonio.


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Las tapas si bien no son excesivas, cumplen perfectamente con su cometido, y además se sale uno de lo habitual.
El local es pequeño y cuando he ido he tenido suerte de encontrar sitio, pero si vas por la noche la labor será mas ardua.
Decorado con motivos arabescos, desde las mesas, pasando por las laminas en las paredes, telares… nos hace pensar que estamos dentro de una jaima.

Interior



Hay una pequeña barra, con mesas bajitas a la entrada junto a un poyete corrido… y un pequeño grupo de mesas más al final…
Las veces que hemos ido, pese a estar lleno, nos han atendido enseguida.
Y el camarero en la barra agradablemente… y de manera eficiente.
Un buen lugar para iniciar la noche, pues además cerca hay otros muchos lugares donde cambiar el estilo a la hora de tapear.

Okaslum 2

En nuestro caso hemos entrado y como algo excepcional hemos encontrado rápido acomodo en una de las mesas de entrada. Hemos pedido una primera ronda con dos tapas a base de shawarma de pollo.

Shawarma de pollo

No muy grandes pero con gran sabor. Muy buenos y que se antojaron escasos. Mientras el sitio seguía recibiendo gente a pesar de estar lleno. AL fondo siempre había algún hueco, con mesas bajas y cojines y taburetes donde sentarse.

Om Kalsoum

En esas volvimos a pedir una segunda ronda, con una incesante actividad. Otras dos cañas que en esta ocasión acompañamos de una tapa especial de brewat (hojaldre de pollo) y una de papa yunnani. Esta última es una patata asada cubierta con una bechamel a base de espinacas y una salsa picante.

Brewat y papa yunnani

Y esta otras tapas compuestas de falafel y tosta de kebida… junto con otra de falafel fueron la continuación.

Shawarma y papa yayunni (2)

2013-03-30 21.50.30

Aunque muy ligeras, de muy buen sabor. La variedad de tapas es interesante y más aún si pedimos el surtido de tapas variadas, que por 12 euros, y si son varias personas, puede ser una opción más que interesante.

 Para terminar decidimos pedir un plato de paté de pollo. Con poco pan, como suele ser habitual en estos casos, y un sabor ligeramente salado, no dejaba de ser un gran bocado para cerrar la noche.

 Paté de pollo

 El precio de cada caña de 2 euros y el del plato final, de 4 euros, hacen fácil sacar las cuentas. Si buscas un lugar diferente para tapear, este puede ser un buen sitio que probar.

segunda tapa

En plena vorágine semana santera, los días avanzan consumidos por las intermitentes lluvias que no tienen contentos ni a visitantes ni a cofrades. Así los bares en lugar de estar llenos ofrecen noches de relax, al menos más de lo deseable. En el sur siempre son bienvenidas las lluvias, pero se echa en falta el sol, tantos días seguidos con nubes y agua…

sabor a publo

Pero ni aún así faltamos a la cita. En plena Semana Santa hemos buscado algún sitio que se salga de las conocidas rutas del centro de la ciudad que en estos días pueden verse con mayor afluencia de clientela.

Nos hemos desplazado hasta los límites del barrio del Realejo, junto al paseo del Salón, zona con grandes avenidas y terrazas donde disfrutar, cuando lo hace, el buen tiempo. En un día con agua, nubes y sol, hemos acudido a un bar que no lleva demasiado tiempo abierto. Con Sabor a Pueblo, a tradición, y es que ese es su nombre. Y está… fue nuestra experiencia.

Situado en la confluencia de las calles Concepción y Simeón, junto al Paseo del Salón, cerca de La Juliana, Vida Lenta (Slow Life), Al Andalus o El Albergue. Además, en la placera contigua podemos disfrutar de unas mesas a modo de terraza aunque nosotros entramos y nos situamos en la barra.

El local es amplio, con una gran barra que ocupa gran parte del local. Al fondo un pequeño patio decorado con motivos granadinos pero al que no se puede acceder. Algunas mesas jalonan un pequeño salón, en las que poder tapear o poder saborear algunos platos o raciones.

interior

Nos sentamos en la barra en un momento en el que no había demasiada gente, pues los rayos del sol incitaban más a salir a la calle. No tardaron nada en atendernos y nos pedimos dos cañas. La decoración tradicional, sin nada que destacar, pero acogedora presentaba paredes en ladrillo visto y madera. Elementos como jamones y embutidos podían observarse como ornamento tras la barra.

Decoración

detalle

Nos sirvieron las dos cañas que habíamos pedido para está primera ronda y la tapa no se hizo de rogar. No es una tapa que podamos elegir, por lo que conlleva sus riesgos. En nuestro caso la tapa estaba compuesto de dos wrap (rulos) de jamón asado con champiñones y setas, aderezado todo ello con miel de cocina. Un sabor interesante el que siempre aportan las setas a un plato y en este caso no iba a ser distinto.

fajitas

Plato

Dos cervezas

Fajitas de jamón asado con setas

El sitio sufría entradas y salida de gente… la Semana Santa se nota y eso que no eran horas. Nosotros volvimos a pedir otras dos cañas, bien frías y servidas en copa. Habíamos meditado seriamente el salir al sol, pues se había quedado una mesa libre, pero al final continuamos en la barra.

Dos cañas

Esta segunda tapa tardó algo más en llegar, condicionada por una cocina que debía de dar salida a más mesas. Esta segunda era un plato de boquerones fritos acompañado de patatas fritas estilo inglés. De hecho al principio no me parecían ni si quiera patatas fritas.

boquerones fritos

primera tapa

Un sabor suave que casi nos hizo pedir otra ronda pero de lo que al final tuvimos que desistir viendo la hora que era, no sin antes pedir la cuenta. El total por las 4 cañas fue de 8 euros, a dos euros cada caña para un sitio que con las noches de primavera y verano y su terraza puede prometer agradables veladas.

saborapueblo

Caña y tapa

Esta semana estamos en unas fechas muy especiales en Granada. En la antesala de la Semana Santa, una de las fechas señaladas en el calendario para muchos, la ciudad se llena con visitantes de todos los rincones y junto con nazarenos y olor a incienso también vienen a disfrutar de la ciudad y de sus costumbres. Una de ellas es el tapeo y para eso está DeTapeoPorGranada, para dar a conocer los sitios de la ciudad.

El bar de Eric

Esta vez nos hemos quedado en la zona más turísticas y céntrica de la ciudad, junto a la Facultad de Derecho y muy cerca de la Catedral y de la zona comercial por excelencia. Hemos ido a conocer el Bar de Eric, situado en la calle Escuelas, calle que desemboca en la Plaza de la Universidad y que discurre paralela al Jardín Botánico. Una zona que se caracteriza por la abundancia de bares que hacen gala de servir buenas tapas, muchos de los cuales ya hemos traído al blog. Seguro que me dejo alguno si hago una lista, pero como ejemplo podemos citar D`Cuadros, La Romana, Soria, Camperería, Shambala, La Clausura

Es de reciente apertura, pues solo lleva abierto poco más de una semana y es propiedad de Eric Jimenez, batería de grupos granadinos como Los Planetas y Lagartija Nick. Un local con clara inspiración musical y decorado con elementos relacionados con la música y multitud de fotografías con conocidos personajes de la escena musical granadina y española.

Al llegar había una mesa libre, que es la que nos dispusimos a ocupar. El local esta formado por una amplio espacio con una columna central y una barra a la izquierda, quedando a la derecha el grupo de mesas en las que poder tapear.

Caña

Arroz de cerca

Al ser tan reciente, transmite limpieza y claridad, pues aunque profusamente decorado, no resulta agobiante. Nos sentamos en la mesa, como digo y acudimos a la barra a pedir. Una primera ronda consistente en dos cañas y unas tapas sorpresa, pues no son a elegir. Para esta primera nos sirven arroz integral con carne en salsa. Aunque no excesiva, sí tenía un buen sabor y dado el tiempo que hacía, vino bien el tener algo caliente en el estomago.

Arroz con carne en salsa

Arroz con carne

No tardamos mucho en pedir una segunda ronda, pues el sitio se estaba llenando de gente y había que aprovechar antes de que no pudiésemos llegar a la barra. Otras dos cañas, pues no eran excesivamente grandes y la espera de otra tapa. Para esta segunda, una elección más arriesgada, ensalada de espirales con berberechos. Arriesgada porque no a todo el mundo gustan los berberechos, como es mi caso.

Ensalada de pasta con berberechos

Cañas y tapas

Espirales

Tepeando

Eran las tres de la tarde largas, cuando habíamos terminado esa segunda ronda… y viendo la hora, y ante la duda de cambiar de sitio, pensamos en pedir otra con la esperanza de tener más éxito en la tercera tapa. Estaba viendo como servían de tercera unos bocadillos, que a primera vista parecían perritos calientes y como había hambre…

Ensalada de fresas con atún y pepino

Pedimos otras dos cañas y esperamos la tapa. Esperamos, y tras reclamarla, pues se les había olvidado, nos sirvieron dos pequeños cuencos con una ensalada de fresas con atún, nata, pepino… no había perritos calientes.

Música enjaulada

Decoración

Decoración en fotos

Muro de fotografías

La tapa se quedó tal y como se aprecia en la foto, pues no había en la mesa nadie a quien le gustasen esas fresas. Habíamos preguntado si se podía cambiar pero nos dijeron que no. Y eso a pesar de que seguían sirviendo perritos calientes de tercera tapa, algo que pudimos comprobar cuando fuimos a pagar.

Tapas en el bar de Eric

El precio final, 1,80 euros por cada caña para un total de 10,80 euros.

elbardeeric

Otra semana y ya en el mes de marzo. Esperando la llegada definitiva del buen tiempo y sino al menos del sol, llega el momento de aprovechar cualquier hueco para disfrutar del buen tiempo en una terraza, en un parque…

Y si es en Granada a esto podemos añadir que este rato de esparcimiento puede darse tomando una cerveza y disfrutando de algo tan nuestro como es el tapeo. Porque Granada no es solo botellón, hay mucho más…

En esta ocasión hemos seguido el consejo de Isa y Ramón y nos hemos desplazado hasta los aledaños del río Genil, en la urbanización Jardín de la Reina y en una de sus calles pasamos un rato agradable en la terraza del Mas que Vinos.

El local se encuentra ubicado en la calle Albahaca haciendo esquina con el Paseo de la Reina, cerquita de La Cabaña del Río, Los Santanderinos, el Parque del Vino  o el Dikken

2013-03-08 13.56.26 Caña y primera tapa Carne en salsa con champiñones de t apa Carne en salsa con champiñones Cartas Lomo en orza Más que Vinos Salón Segunda tapa.

Estuvimos sentados en la terraza, aunque nuestra intención inicial era tomar algo dentro. En su interior, un local de cuidado diseño, con una gran sensación de limpieza. Paredes con piedra vista y madera siempre visible a modo de un antigüo mesón. Una barra aparece a la izquierda con forma de “L” mientras a la derecha un grupo de mesas ocupan un pequeño salón, ideal para tapear o probar unas raciones.

Nosotros al ver el sol, nos salimos a la terraza, ocupando una de las dos mesas disponibles. Lástima del tráfico que a esas horas era más intenso…

Al poco de sentarnos nos preguntaron que queríamos tomar. Con ese tiempo lo ideal eran dos cañas. Esperábamos que nos preguntasen por la tapa, algo que nos habían comentado Isa y Ramón, pero no fue así, por lo que no sabíamos que tipo de tapa podrían servir.

Para esta primera ronda la tapa fueron dos tostas de pan con lomo en orza bañada en aceite de oliva y acompañado por unas aceitunas., cuyas fotos podéis ver bajo estas líneas.

Empezó a soplar una ligera brisa que movía las nubes con rápidez, pero aún así pedimos una segunda ronda. Otras dos cañas y esta vez si nos preguntaron la tapa… habitas, calamares, tortilla de patatas, almejas, revuelto, carne en salsa con champiñones….

Esta última fue nuestra particular elección, Vino servida en dos cazuelitas individuales con dos rebanadas de pan tostado y crujiente. El pan acompañando la salsa sigue siendo uno de los vicios que deberían estar prohibidos…

En ese momento la brisa se había transformado en golpes de aire que en ciertos momentos eran molestos por lo que decidimos abandonar la terraza tras abonar la cuenta.

El precio de las cuatro consumiciones fue de 8 euros, 2 euros cada una de ellas.

Dos pinchitos

Otra semana más estamos con todos vosotros para mostrar los mejores sitios de tapeo en la ciudad de Granada. En esta ocasión y tras la grata visita de la semana pasada al Sabaniego (el cual ha tenido mucho éxito entre nuestros lectores), hemos vuelto a una zona que se caracteriza por la abundancia de bares que hacen gala de servir buenas tapas, muchos de los cuales ya hemos traído al blog. Seguro que me dejo alguno si hago una lista, pero como ejemplo podemos citar D`Cuadros, La Romana, Soria, Camperería, Shambala… Esta semana, aunque el tiempo no ha acompañado no queríamos dejar el viernes huérfano de unas cañas y unas tapas en buena compañía

Entrada con furgoneta tapando

Uno de los sitios que lleva abierto relativamente poco tiempo en la zona es La Clausura, un bar de tapas situado en la Plaza de los Lobos muy cerca de la Plaza de la Trinidad, haciendo esquina con la calle Málaga y Fábrica Vieja, zona frecuentada por turistas y estudiantes, debido a la cercanía del casco histórico y de facultades como las de derecho y traductores.

Una vez dentro nos encontramos un local pequeño, recogido, coqueto, con una barra el fondo y una serie de toneles distribuidos en forma de mesas. Buscamos acomodo en uno de ellos, cerca de una estufa que con el tiempo que hacía siempre es bienvenida.

Calorcito

Los estantes están cubiertos con multitud de botellas antiguas que traen más de un recuerdo, con las paredes de ladrillo visto y una decoración que asemeja la de una antigua bodega.

Decoración

Tras la barra

Aunque el sitio estaba lleno no tuvimos que esperar hasta que la chica que había tras la barra nos atendió. Para esta primera ronda nos decidimos por pedir dos cañas mientras mirábamos la pizarra con las distintas papas que se pueden elegir. Con un máximo de dos variedades por ronda, encontramos tapas para todos los gustos, eso sí, de un tipo más tradicional.

Pinchitos con patatas

En nuestro caso y debido a las horas que ya eran, nos decantamos por dos pinchos que siempre tienen algo más de “sustancia”, pues además venían acompañados de patatas fritas.

Pinchitos

Pinchos

Tapa & caña

El sitio era un constante ir y venir de gente y en pocas ocasiones había un lugar libre, ya fuese en la barra o en alguno de los toneles. Nosotros habíamos dado cuenta de la primera ronda y nos disponíamos a pedir una segunda momento en el cual entró un grupo de gente que nos hizo estar algo más apretados.

Interior

Una vez habían sido atendidos y ara esta segunda ocasión, volvimos a pedir dos cañas, que con un tamaño pequeño, no se hacían pesadas. Si antes habíamos probado pinchitos, esta vez pensamos en pedir algo más sustancioso.

Lomo con salsa chimichurri

Habíamos visto pasar un plato con lomo en forma de tosta, así que entre los distintos tipos de tapa al final nos decidimos por lomo con salsa chimichurri. Sin ser demasiado grande cumple a la perfección con su cometido y tenía un sabor suave.

Lomo con salsa chimichurri con patatas

Como se aprecia en las fotos, hasta los platos de barro, que pesaban lo suyo, le daban un toque tradicional a todo el conjunto. El único aspecto que desde mi punto de vista fallaba era la música, pero eso ya es cuestión de gustos…

Dos cañas

Así fueron avanzando las agujas del reloj hasta que llegó la hora de terminar nuestra estancia. El precio por las 4 cañas (y sus tapas) fue de 7,20 euros, 1,80 cada una de ellas. Un lugar de ambiente acogedor y trato agradable que recomiendo probar…

laclausura

Carta

De nuevo estamos con todos vosotros una semana más. La anterior, por causas ajenas al blog no pudimos traer ningún local nuevo, por lo que en esta ocasión pensamos compensar a todos nuestros lectores y amigos con una sobredosis de apetitosas tapas.

En Andalucía es puente, por lo que adelantamos la salida habitual de los viernes para poder presentar este local que ya nos habían recomendado en el grupo de Facebook… y la experiencia ha sido altamente satisfactoria. Acompañadnos a conocer el Sabaniego, el cual tiene página en Facebook.

Podemos encontrarlo en una zona cercana al centro, a las espaldas del Palacio de Congresos, en el Callejón del Angel, una calle perpendicular al Paseo del Violón y a Sos del Rey Católico, con la que el bar hace esquina. Muy cerca de otros sitios ya comentado como La Marimba, Alminares o Pastrana 10.


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Al entrar en una noche de intenso frío y agua, encontramos un ambiente agradable para un local pequeño, de decoración muy cuidada y trato muy agradable.

Entrada

3 mesas a la entrada, una pequeña barra en forma de “L” y un poyete frontal conforman los sitios en los que poder tapear o saborear alguno de los platos que tienen en la cara.

Decoración

Para picar

Pizarra de tapas

Abiertos desde el 28 de Diciembre, el sitio antes era un conocido bar de la ciudad, conocido popularmente como Los Santanderinos, regido por los padres de los los actuales propietarios.

Sabaniego carta

Sabaniego

Tras la barra un chico muy agradable nos sirvió mientras nos acomodábamos en el poyete frente a la barra. Dos mesas estaban ya ocupadas y la otra mesa alta, estaba reservada, por lo que optamos por ese agradable rincón.

Dos cañas

Media caña

Leyenda

Pedimos dos cañas, mientras contemplábamos la pizarra en la pared con todas las tapas disponibles. Con un máximo de dos por persona y con la posibilidad de elegir, para esta primera ronda optamos por salmorejo con crujiente de jamón y huevo. Una pinta estupenda y un sabor aún más bueno. No tardamos mucho en dar buena cuenta del mismo claro está.

Salmorejo con crujiente de jamón

Primera tapa

Tosta con salmorejo

La decoración con fuerte influencias de una conocida empresa sueca estaba dominada por tonos blancos y negros. Sobre nuestras cabezas lamparas de papel y una gran pizarra con las tapas.
Volvimos a pedir dos cañas para esta segunda ronda, pero en esta ocasión de tapa, ensaladilla rusa y una tosta de tocino con pisto y huevo de codorniz. Ambas exquisitas y con una gran presentación.

Ensaladilla rusa

Segunda tapa

Tosta de tocino con pisto y huevo de codorniz

En ese momento el sitio estaba lleno, entre otras cosas por las altas horas de la noche y la lluvia que caía de forma insistente en el exterior, lo cual no hacía apetecible salir. Por estos motivos decidimos cerrar allí la noche, en esta ocasión con dos vinos de Granada, dos Ribera del Farbes.

Ribera del Farbes

Tercera tapa

Para acompañar estos caldos pedimos de tapa dos hamburguesas sabaniego, que ya habíamos visto pasar antes con un aspecto muy apetecible. Y no nos equivocamos, estaban deliciosas, con gran sabor y una textura muy suave.

Ribera del Farbes y hamburguesita de ternera

Hamburguesitas

Tras dar buena cuenta de esta ronda decidimos dar por finalizada la noche. El precio de todo fue de 11,20 euros, siendo de 2 euros cada vino y 1,80 la cerveza. Una agradable sorpresa, que recomendamos probar.

    Caña y tapa

Este fin de semana hemos cambiado de zona para tapear. Nos hemos movido de nuevo desde el centro de la ciudad buscando un local al que varias veces habíamos querido ir pero que por uno u otro motivo había sido imposible.

Entre vinos anda el juego

Esta vez sí, hemos encontrado un hueco en la barra de EntreVinos y esto es lo que saboreamos.

Vamos a salir desde la ribera del río Genil, junto al puente blanco, subiendo por la calle Poeta Manuel de Gongora, conocida popularmente como Alminares del Genil. Al llegar a la cafetería Flanboyan, giramos a la izquierda hasta llegar al callejón del Pretorio. Ahora, tras un giro a la derecha estamos a escasos metros del EntreVinos.

Una vez entramos, una barra a la izquierda con un pequeño mostrador nos da la bienvenida. A la derecha un grupo de cinco mesas, todas con gente salvo una que ya se encontraba reservada. Dos taburetes tenían escrito nuestro nombre, o eso parecía, ya que eran los únicos libres.

El local, decorado sin grandes alardes, hacía alarde de un ambiente acogedor, apoyado por la madera, que siempre da calidez, y la ausencia de músicas estridentes o de un molesto aparato de televisión que interrumpe las conversaciones.

Interior

Tomamos asiento y enseguida nos atendieron. Dos cañas fue nuestro pedido inicial, para ir abriendo boca. Con unas tapas esencialmente a base de ibéricos, quesos y patés, en primer lugar nos sirvieron un plato con dos rebanadas de pan con paté acompañado de unas olivas.

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Paté a la pimienta

Tosta de paté

Sin ser muy abundante cumplía con su cometido. Además, el hambre a esas horas no era excesiva.

En ese momento el local estaba en todo su apogeo y la actividad era intensa, tanto tras la barra como por parte de la clientela. La carta de platos y tablas era objeto de nuestra conversación en vistas de que pudiésemos pedir algo.

Carta

Un local llamado EntreVinos debe hacer honor al nombre, por lo que nos animamos a pedir dos Ribera del Duero. Como la tapas no son a elegir… tocaba esperar sorpresa.

Vinos

Esta vez la tapa fueron dos cuñas de queso y dos rodajas de chorizo ibérico

Tapa de ibéricos

La velada transcurría de forma más que agradable por lo que decidimos cerrar la noche del viernes allí. Aunque no muy tarde pedimos otros dos vinos y su correspondiente tapa. Esta vez dos cuñas de queso de cerdo acompañadas de ibérico.

Vino e ibéricos

Ibéricos de cerca

Ibéricos

Para terminar de cenar, pedimos de la carta media tabla de quesos y patés.

Tbala de quesos

Aunque servida en plato, tenía unos quesos bastante interesantes, aunque como punto negativo, solo un paté, por lo que variado se queda… corto.

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A la hora de pagar, cada caña tuvo un precio de 2 euros, 7 euros la tabla de quesos y paté y los vinos en torno a 2,50 euros, para entre todo hacer un total de 20,80 euros.

Echando el cierre

Al salir de nuevo a la calle, el frío invierno nos abrazó con su manto, mientras nuestros pasos nos iban alejando de lo que había sido una gran velada.

Esta semana que ya terminamos tiene un sabor especial. Aunque ha vuelto el frío, el buen tiempo ya ha hecho acto de presencia, fruto de lo que nos espera de aquí a mes y medio o dos meses. Y es que da gusto salir a pasear, a hacer ejercicio o a tomar algo y disfrutar del sol radiante y primaveral en el sur.

caña y tapa

Acompañados por ese tiempo tan agradable hemos visitado un nuevo local en Granada situado en el centro de la ciudad, en una calle que conozco bien, pues era el lugar de mi antigüo trabajo. Que tiempos… Vamos a contaros en esta entrada como se tapea y que tal ha sido nuestra experiencia en Uva y Cebada.

Uva y Cebada

El bar está en la calle San Isidro, una paralela a la Acera del Darro, cerca de un gran centro comercial y de otros bares como la Taberna de Mol, el Casa de Mol, el bar San Remo, Los Tintos o el bar Avila. Como se puede apreciar, la oferta gastronómica es variada.


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Al llegar nos costó trabajo encontrar un hueco en la barra, pues era la hora en que la gente sale de trabajar y en un viernes aprovechan para tomar algo. En un pequeño espacio que quedaba sin ocupar nos dispusimos esperando en balde que algún taburete quedase libre.

tabla de precios

El local tiene forma alargada, con una amplia que lo ocupa casi en su totalidad, algo no muy complicado, pues no tiene un tamaño excesivo. Una mesa que en esa ocasión estaba preparada para una cena está situada a la entrada y en la parte frontal de la barra, una barra corrida junto a las cristaleras que dan a la calle.

entrada

Al ser de reciente apertura, la limpieza es evidente, algo que siempre es de agradecer. La decoración es sobria, a base de madera, hierro forjado y colores cálidos, presentando en aquella ocasión una clientela cuya media de edad se iniciaba en torno a los 30 años.

2 cañas

Al estar en la barra nos atendieron enseguida, y todo pese a la gran cantidad de trabajo acumulado. Nos pedimos dos cañas que sirvieron en copa de generoso tamaño. Bien frías, ya empezaban a agradecerse con el tiempo que hacía. Para esta primera ronda, una tapa que ha levantado la curiosidad en el grupo de facebook y que acertó nuestro amigo Rafael. Se trata de tempura de berengenas con miel y como podéis intuir, las tapas no son a elegir.

cerveza y berenjenas

berenjenas fritas

Muy buena y de un tamaño apropiado, no duró mucho en el plato, si bien en mi caso la habría acompañado para dar un aspecto más completo para que entrará más por la vista.

Para la segunda ronda volvimos a pedir dos cañas y esta vez… ya nos costó más el poder dar buena cuenta de ellas. Las segundas tapas que salían eran carne en salsa con patatas y revuelto de champiñones, así que no sabíamos que podría tocarnos. Al fina, tras una breve espera, el revuelto fue el acompañante de nuestra cerveza. El plato similar al anterior en taño, tenía un sabor bastante suave que contrarrestaba lo amargo de la cerveza.

segunda ronda

salteado de champiñones

Dimos cuenta de esta segunda ronda y algo agobiados ante la entrada de gente, con el sitio ya repleto, decidimos irnos nos sin antes pedir la cuenta. Un total de 8 euros, dos por consumición, en otro local que se viene a sumar a la lista de sitios disponibles en el centro.

uvaycebada

          Se trata de uno de los barrios más conocidos de la ciudad. Por estar situado enfrente de la fortaleza roja de La Alhambra y por toda la historia que ha transcurrido por sus cuestas y callejuelas, el Albaycin es referencia cuando los visitantes llegan a Granada.

Caña y tapa

Además se trata de un barrio que desde el blog no hemos cuidado, lo cual no nos exime de culpa. Llegados a este punto, el pasado fin de semana decidimos pasear por su calles buscando algunos sitios en los que tapear.

Guiados por Estela hicimos el recorrido turístico, bordeando el río Darro junto a la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes hasta llegar al inicio de la Cuesta del Chapiz.

Nuetros pasos nos guiaron hasta la que sería nuestra primera parada en la Plaza Aliatar, donde nos sentamos en una de las terrazas a las que daba cabida, más exactamente en El Horno de Paquito.


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En esta primera parada pedimos cuatro cervezas en una primera ronda, pues aunque el tiempo no acompañaba como el día anterior, tampoco era desapacible en extremo.

Entrada Horno de Paquito

La tapa no era a elegir y para esta primera, aunque temía caracoles, que me habían comentado que era típico, al final se trato de arroz. Lástima que empezara a nublarse con bajada de temperaturas y tuviésemos que cambiar de lugar.

Arroz en Horno de Paquito

Paella

Proseguimos así nuestra subida por la Cuesta del Chapiz, buscando acomodo en otros dos establecimientos, pero a las horas que eran se nos hizo imposible encontrar sitio en el interior.

Finalmente llegamos casi al final de la calle, que en esa altura pasa a llamarse calle Pagés, muy cerca de la antigua Carretera de Murcia y allí, haciendo esquina con una coqueta plaza nos sentamos en una mesa para tomar algo en el Torcuato.


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Casa Torcuato

Con una gran cantidad de mesas ocupadas, se trata de uno de los locales más conocidos de la zona. Como digo, aunque había bastante gente, tanto en el interior como en la mesas de la calle, el servicio fue rápido y muy agradable.

Cuatro cañas

Una primera ronda consistente en otras 4 cañas que en esta ocasión vino a la vez acompañada de una tapa de carne en salsa con patatas. Un plato como el que veis en la foto, que ayudó a coger la buena temperatura ahora que el sol había vuelto a salir.

Carne en salsa con patatas

Que decir que no duró demasiado en al mesa, por lo que volvimos a pedir otras cuatro cañas. El camarero repitió la tapa, pero al percatarse que anteriormente ya habíamos tenido carne en salsa con patatas nos la dejó en la mesa y nos sirvió otra distinta, en esta ocasión pescadillas fritas. Todo un detalle por su parte, máxime cuando el local estaba repleto de gente en hora punta.

Tapa de pescado

Pescadillas

A pesar de llevar cuatro tapas, el hambre seguía presente, por lo que a última hora pensamos en pedir una ración. Antes preguntamos, pues viendo las agujas del reloj pasar de las 4 de la tarde, temíamos que la cocina estuviese llena. Amablemente nos dijo que justo, muy justo, pero aún se podía, así que pedimos una ración de rosada.

Rosada en adobo

Ración de Rosada en adobo

El precio por cada caña fue de 2 euros, por 9 euros de la ración de rosada. Este fue el colofón a nuestra ruta por el Albaycin, pues llegaba ya la hora del café. Intentamos encontrar hueco en Casa Pasteles, en la Plaza Larga, pero nos fue imposible, así que continuamos nuestra bajada por el Arco de las Pesas, serpenteando por las calles hasta llegar a la Calderería y con ello, al centro de la ciudad.

ruta albaycin

Segunda ronda

De nuevo estamos a viernes, a vueltas con el frío y con la tan manida cuesta de Enero, que para muchos lo será también de Febrero y de algún mes más. He de reconocer que una de las cosas que me gustaría poder hacer con más frecuencia es salir más de lo que podríamos denominar centro de la ciudad, pues en los barrios hay muy buenos sitios que no es conveniente perderse. Zonas como La Chana, el Zaidín o la Plaza de Toros pueden dar fé de ello.

Para esta ocasión hemos decidido abandonar nuestro radio de influencias y salir a conocer otros sitios, regresando a la populosa zona que rodea al palacio de deportes y el Nuevo Estadio de Los Carmenes.

Entrada

Si hace unos meses habíamos ido al Rhin Barril o A kal Maño, o un poco más lejos, el muy recomendable bar Molinero, hoy os vamos a presentar que tal fue nuestra visita al Museo de la Tapa.

Hemos ido a la zona del palacio de deportes que es como se la conoce popularmente, más exactamente a la calle Torre de Peralada, que es una paralela a la avenida principal llamada Torre de la Justicia. Se trata de una amplia calle peatonal, por lo que en verano se puede disfrutar de una terraza tranquila y los niños pueden jugar a gusto.

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Se trata de un bar con una decoración clásica, en madera y simulando una antigua taberna. Una barra a nuestra izquierda y un grupo de mesas donde comer o tapear nos dan la bienvenida al entrar. En el momento de nuestra llegada todas las mesas estaban vacías por lo que no tuvimos problema en elegir una u otra.

Barra granadina

Brra

Decoración

Interior

Una chica nos atendió nada más llegar y pedimos dos cañas. A la vez nos dejó la carta para que eligiésemos la tapa. Sí, en esta ocasión las tapas son a elegir y para que tengáis una idea de la variedad que podemos encontrar aquí tenéis una foto con algunas de las tapas disponibles.

Carta de tapas

Para acompañar estas dos cervezas pedimos un bocadillo de lomo completo y una hamburguesa casera. Son tapas distintas a lo que muchas veces publicamos. Tapas de contenido, abundantes y de cocina más tradicional pero que resultan igual de apetitosas. El pan crujiente y el sabor a leña en el bocadillo o la hamburguesa casera saciaron nuestro apetito mientras el local se iba llenando de gente.

Lomo completo y hamburguesa

Hambuguesa y lomo completo

Tapas suculentas

Todas las mesas contaban con clientes y había gente esperando para poder sentarse. Nosotros sin embargo íbamos a pedir una segunda ronda formada por un zumo de tomate y una caña. Mientras nos atendían y con el fin de ganar tiempo leímos la carta para decidir la tapa. Una era hamburguesa y para la otra me fijé en las tapas del día, que para esa jornada era plato alpujarreño (patatas a lo pobre, huevo frito, chorizo, pimiento, jamón y morcilla), patatas a lo pobre y migas. Me decanté por el primero, un plato alpujarreño. Por tamaño y unidas a las dos tapas anteriores, la sensación de haber comido fue plena.

Plato alpujarreño y hamburguesa

Plato alpujarreño

A la hora de pagar, ya para evitar esperas acudimos a la barra. Cada consumición 2 euros hizo que todo tuviese un coste 8 euros. Un precio más que adecuado par un lugar de tapeo tradicional al que seguramente regresaremos.

 Este último fin de semana del mes de Enero en el que los fríos y als lluvias atenazan las salidas en DeTapeoPorGranada seguimos al pié del cañón, intentando dar a conocer sitios nuevos.

Caña y alitas de pollo

Para esta ocasión el “adjetivo” nuevo lo es solo al 50%, pues el sitio visitado ya había aparecido en el blog, si bien bajo otra denominación y con otra dirección.
Si anteriormente era conocido como Bar Enostrum, ahora ha cambiado su nombre por Carmela… y esta ha sido nuestra experiencia.

Hemos ido gracias a la recomendación de Josu y Olivia que ya lo habían probado. Al llegar algo que ya esperábamos, y es que en muy poco sitio se concnetra una amplia oferta gastronómica con sitios tan dispares como lo son La Brujidera, Los Manueles, Sabores del Sur y el citado Carmela. Además muy cerca otros sitios como el Capistrano, Garnati o Sol tapas. El local hace esquina con las calles Padre Suarez, el inicio de la calle Pavaneras y la calle de la Colcha, a los pies de la estatua que rinde homenaje a Yehuda Ibn Tibon, médico, filosofo y poeta.

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Al llegar encontramos un local que ha conservado la distribución interior, con un pequeño salón para comer y una barra de igual y reducido tamaño, prácticamente anécdotica. Aunque hace un frío importante en Granada estos días, nos quedamos en la parte exterior al resguardo de un toldo y una estufa.

Entrada

Sobra decir que era la única mesa libre, no solo en ese, sino en todos los locales de alredededor, por lo que sí, se puede decir que tuvimos suerte.

Pese a la cantidad de gente que había, el servicio fue rápido y nos sirvieron enseguida la bebida de nuestra primera ronda. Dos cañas, que tuvieron que esperar solitarias más tiempo a que nos llegase la primera tapa, dos bombas de carne.

Caña y bombas de carne

Bombas de carne

El lugar tiene una decoración, al menos en lo que pude ver al entrar, continuista con la anterior línea, de tonos claros y mezcla entre madera y piedra.

Atención

Mientras la primera ronda caía al llegar las manececillas el reloj a las dos de la tarde y escuchabamos la vacía conversación de neustras vecinas de mesa, miraba la carta, en la que podemos encontrar platos y “platos” para compartir… pero eso vendrá después.

Carta

Mientras pedimos otras dos cañas… y esta vez la tapa vino a la vez, pero en mi caso, como si no nos hubiesen puesto. Alitas de pollo con miel caramelizada… y por lo tanto en mi caso la cerveza, como se suele decir de forma coloquial, “a palo seco”.

Caña y alitas de pollo

Alitas de pollo

Debido a esta última tapa y que la primera no había sido muy consistente, pensamos en pedir una hamburguesa casera de ternera para compartir.

Hamburguesa casera de ternera

Pan de molde con sesamo

Me habían comentado que estaban muy buena y la verdad así era, si bien, le fallaba el pan. Una carne mezclada con queso, algo más hecha (detalle que nos preguntaran como la queríamos) pero embutida en pan de molde… Algo más acorde sería el uso de pan casero, que le daría mucho más cuerpo y presencia, pero en conjunto y aún así el sabor era bueno.

Burgues casera

El precio de cada caña fue de 2 euros y el de la hamburguesa 7 euros. Un total de 15 euros y un sitio más que se une a la larga lista que compone el blog.

Fritura Variada s

Otra vez nos encontramos con todos vosotros como cada semana. Las navidades ya se acercan a su final, con muchos niños y no tan niños pendientes de la noche de reyes y que les pueden traer sus majestades de oriente.

Nosotros por ahora nos conformamos con seguir contando con tu lectura,  intentar seguir haciendolo lo mejor posible y si puede ser, con tu ayuda en el concurso 20 Minutos por medio de tu voto.

Una vez hecho el paréntesis, hoy volvemos a traer un sitio de pescado. Si hace unas semanas estuvimos en el Rincón de Rodri en esta ocasión hemos acudido a un local relativamente nuevo, el Bienmesabe.

 Entrada

Ubicado en el centro de Granada, en la Plaza de Campo Verde, junto al Aliatar y entre las calles Mesones y Alhondiga tenemos este pequeño establecimiento que pasaría desapercibido si no fuese por el cartel publicitario a la entrada de la calle. En dicho cartel se anuncia algo típico en otros sitios pero que en Granada es novedoso. Se trata del pescado para llevar en cucuruchos de papel, algo que hasta ahora yo solo había visto en Malaga y Cadiz.

 

El local como decía, es pequeño, con una barra alargada que abarca toda la extensión del bar y un pequeño pollete en la pared frontal a la barra.

Más precios 

Como al llegar no había demasiada gente, nos pudimos sentar comodamente en la parte central. Poca decoración y nada en especial que destacar, salvo una predominancia del color blanco que le daba un aire de limpieza y porqué no decirlo, un aire que me recordaba a los sitios de costa.

 Dos cañas

No tardamos en pedir una primera ronda con dos cañas. Las tapas, obviamente compuestas por pescado en su mayoría no son a elegir. En nuestro caso había visto pasar platos con migas, así que estábamos expectantes. Al final no, no fueron migas, sino un platito con calamares fritos. No era muy abundante, todo hay que decirlo, pero se trata de la tónica de las tapas en muchos lugares especializados en pescado.

 Calamares fritos

Como nos habíamos quedado con hambre, decidimos pedir alguna ración de todas las que figuraban en la pizarra. Los precios eran significativamente más bajos que en otros sitios que han aparecido en el blog, lo cual siempre es de agradecer, más en los tiempos que corren.

 Caña en perspectiva

No obstante, antes de la ración pedimos otra ronda, pues la primera cerveza ya era historia. Junto a otras dos cañas, la tapa que nos pusieron fue un plato con cuatro pescadillas fritas.

 Caña y pescadillas

Caña

Pescadillas

Como al ver la tapa, no disminuyó la sensación de hambre, nos dispusimos a pedir una ración de fritura variada.

Pizarra de precios

Esta vez tardó un poco más, debido sobre todo a que en ese momento el local estaba completo.

Al llegar el plato, encontramos con que la fritura estaba compuesta de calamares, rosada, boquerones, gambas, quizás rape o cazón y unos pimientos fritos de adorno. Con un sabor delicioso podemos además afirmar, que como se suele decir, salimos comidos.

Fritura variada

 
Ración de Fritura variada

A la hora de pagar, un total de 15,80 euros teniendo cada caña un coste de 1,70 euros. Aunque el tamaño de las tapas pueda no ser muy grande, el precio de las raciones bien vale la visita, máxime cuando por una de similar tamaño, en otro conocido sitio de pescado se llegan a pagar cerca de 15 euros.

         

Caña y segunda tapa

Otro viernes más como venimos haciendo desde hace más o menos cuatro años estamos aquí con todos vosotros para tratar de traer los sitios para tapear más aconsejables en la ciudad de Granada. Y es que imitadores y gente que roba ideas aprovechandose de otros hay muchos, pero solo aquí vas a encontrar las impresiones de primera mano, sin ningún tipo de edulcorante y sobre todo y lo que es mejor, con la ayuda de todos vuestros comentarios, tanto aquí como en las distintas redes sociales.

Y sin querer extenderme más, vamos a proceder con el sitio que hoy os presentamos. Algunos de vosotros quizás habréis probado un lugar llamado El Cayao, situado en la calle Mulhacen, perpendicular a Alhamar. nosotros habíamos ido algunas veces y hace dos semanas nos dimos cuenta como había cambiado, de propietarios y de estilo. Ahora se llama La Mimbre Centro.

Entrada

Como decía, situado en la calle Mulhacen, perpendicular a Alhamar está en una zona con abundantes bares para tapear y de todos los estilos. La lista es tremenda y podemos incluir Entretelas, La Fonda, La Fonda Z, Teta de Novicia, Taberna Belmonte, Casa Antonio, La Rocina, Picoteo, La Patrona de Graná… y así unos cuantos más.

Como hacía buen tiempo y aún daba un buen y apetecible sol en la terraza, decidimos ocupar una mesa. Esto ha hecho que no haya fotos del interior, pero al entrar un par de veces, pude ver como se trataba de un local amplio, con ambiente acogedor propiciado por la madera y las paredes blancas y que transmitía limpieza. La distribución estaba compuesta por una barra a la derecha y un grupo de mesas en un pequeño espacio a nuestra izquierda.

Una vez sentados, la chica que se encargaba de la atención en la terraza nos preguntó y sirvió rapidamente. habíamos pedido dos cervezas, que nos pusieron en copa y bien frías. Como hacía una buena temperatura al sol, sentaron bastante bien. Para acompañar esta primera ronda, nos pusieron un platito con dos cuñas de tortilla de verduras a modo de pincho. Sin ser muy abundante he de decir que estaba francamente buena.

Caña y primera tapa

Tortilla de verduras

Era mediodía y como el hambre apretaba, no tardamos en pedir otra ronda… con otras dos cervezas.
Esperando de nuevo la tapa, que olvidé decir, no son a elegir, el sitio se había llenado de gente en su terraza, buscando como nosotos unos rayos de sol de invierno.
Para esta segunda tapa, nos sirvieron un plato de carne con tomate y patatas fritas que podéis ver bajo estas líneas.
La nota agradable, es que la camarera nos preguntó si no nos gustaba, en cuyo caso no cambiaba la tapa, pues nuestro ritmo lento, disfrutando del sol, lo podía dar a entender. Nada más lejos de la realidad, es de agradecer una buena atención así.

Carne en salsa con patatas

Patatas y carne en salsa

A medio camino de nuestra ronda pensamos en pedir algo para “picotear”. No había aún carta, pues la estaban haciendo, por lo que la chica nos enumero los platos disponibles. Huevos rotos con jamón, flamenquines, croquetas caseras, puntas de solomillo, ensalada mimbre… nosotros pedimos dos flamenquines.
Muy buenos, me recordaron mucho a los que servían en El Cayao, con sus platos de comida casera.

Flamenquines

En eso que pensábamos ir pagando al terminar nuestro plato, cuando la chica nos informó que los flamenquines no llevaban una salsa con la que aparecerían en la carta debido a un problema técnico, por lo que en compensación nos invitaron a otra nueva ronda. Otro gesto muy de agradecer, pues no sabíamos nada de la falta de esa salsa y tuvieron ese detalle.

Revuelto de setas con jamón

Revuelto de setas

Para estas otras dos copas de cerveza, la tapa que nos sirvieron estaba compuesta por un plato de revuelto de setas con jamón y cebolla. Justo cuando dábamos cuenta del mismo, el sol comenzó a esconderse tras los edificios, por lo que ante la bajada de la temperatura decidimos irnos, no sin antes pagar.

Tortilla de verduras y caña

El precio total no lo recuerdo a ciencia cierta, por lo que prefiero no mojarme demasiado. Cada consumición, en terraza, no recuerdo si era 1,80 o 2 euros y el plato si la memoria no me juega malas pasadas, eran 7 euros. En total unos 15 euros para un rato muy agradable y con un trato excelente.

lamimbrecentro

 

 

Chipirones

De nuevo a viernes. Parece mentira pero ya estamos a las puertas de las navidades. Y todo si un cataclismo o una invasión extraterrestre no lo impide… y si lo hace, que mejor que con una caña, tapeando y en buena compañía. En esta ocasión hemos vuelto a un sitio al que no habíamos ido desde hace 4 años y del que no teníamos artículo alguno. Se trata del Bar de Rodri, cambiando totalmente de estilo respecto al Bar de Fede que visitamos la semana anterior. Además con este artículo vamos a descansar estas navidades durante una semana para volver con más fuerza…
Y ahora sin más vamos ver que tal se tapea en este bar.

Entrada

Estamos en la calle del Musico Vicente Sarzo, una de las calles que baja de la Plaza de Gracia hacia Pedro Antonio de Alarcón….Lugar muy bien situado a camino entre la zona centro y Pedro Antonio de Alarcón, una de las zonas estudiantiles de la ciudad. Además muy cerca tenemos otros sitios como El Poderio, El Solarillo de Gracia, Cacaos Bar o Gracia 40 (uno de nuestros favoritos) entre otros muchos.

Si os gustan los sitios tranquilos olvidaros. En este local el ambiente es frenético, gracias sobre todo a que siempre muestra una gran afluencia de clientes. Una entrada con algunas mesas altas y dos pequeñas barras en los laterales sirven de preambulo a una gran barra en forma de “L” que precede a un pequeño salón en el que poder comer a base de raciones.

En nuestro caso conseguimos un pequeño espacio en la barra junto a los grifos de cerveza y allí pedimos una primera ronda. Un zumo y una caña para iniciar la noche. Debido a la cantidad de gente que había tardaron algo en servirnos, lógico por otra parte. Las tapas no son a elegir y las sirven según salgan de cocina. La mayor parte de las que vimos servir estaban compuestas por platos de pescado de todo tipo, y es que al parecer, los productos del mar formaban parte destacada de la carta.

En esta primera ronda nos sirvieron un plato de chipirones que podéis apreciar bajos estas líneas. Una lastima porque había visto pasar un plato de boquerones con muy buena pinta.

Chipirones de cerca

Chipirones

Tras una primera ronda, hubo un momento en el que se produjo un aumento del espacio en barra y se tranquilizó algo el lugar, aprovechando entonces para pedir una segunda consumición. Esta vez dos cañas. Al pedir, comencé a ver pasar tapas a base de quisquillas y cigalitas fritas, curando los dedos entonces para no tener que tomarme la caña “a palo seco”, y es que todo aquel que me conoce sabe de mi poca simpatía por estos platos.

Al final la sangre no llegó al río y nos sirvieron un plato de cazón en adobo. Para mi gusto algo frito, y demasiado aliñado, pero eso ya es una opinión personal.

Cazón

Cazón en adobo


Una vez terminada, nos cambiamos a la barra de la entrada, donde podíamos estar mucho más tranquilos. Allí situados volvimos a pedir, otras dos cañas. Con mi duda por la tapa que nos servirían, tuve que esperar hasta que nos sirvieron un plato de bacalao desmigado acompañados de dos picatostes. Como se puede apreciar tapas todas a base de pescado o marisco, aunque tenía entendido que también las hay de otro tipo, o al menos están disponibles en raciones.

Primera tapa de bacalao desmigado

Bacalao

El precio de la consumición era de 2 euros, en la tónica de muchos sitios.
Por cierto terminar diciendo que el lugar es de los mismos dueños del Segovia (al que soy asiduo y recomiendo).

elrincónderodri

Arroz negro

De nuevo estamos a viernes… muy cerca ya tanto de la Navidad, como del supuesto fin del mundo, por lo que si tenías alguna caña o comida pendiente no la dejes para el último día. Por si acaso… vamos sobre todo para evitar celebraciones de Navidad de empresas y amigos. Y eso es algo que ya empieza a notarse en algunos sitios e Granada, con la gente alternando, a pesar de la manida crisis. En nuestro caso vamos a presentar el quizás pueda ser el penúltimo lugar antes de fin de año, donde cogeremos (aún no es seguro) una semana de descanso. Para esta “penúltima” hemos acudido al Bar de Fede y esta fue nuestra experiencia.

Entrada

Los alrededores de la Plaza de San Agustín se han convertido en un núcleo pleno de locales de copas y sitios para tapear. Encontramos así ejemplo como son el bar Mercado, Los Toneles, Saint Germain y en este caso el Bar de Fede, que lleva algo más de un mes funcionando. Está situado en la calle Marqués de Falces, haciendo esquina con la calle Santa Paula, muy cerca de puntos importantes en el centro como el Mercado de San Agustín, la Facultad de Derecho o la Gran Vía.


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       Lo primero que nos llama la atención al entrar es la colorida y cuidada decoración. Con profusión de elementos de muy variada tipología, un colorido y floreado papel tapiz nos da la bienvenida junto a una serie de mesas altas distribuidas a la entrada. Todas están ocupadas y algo más al fondo, una amplia barra en forma de “U” sigue cobijando clientes. En las esquinas sendas columnas a dividen en distintos tramos, mientras en el fondo situado junto a las cristaleras que dan a la calle Santa Paula, varias mesas más albergan a clientes dando buena cuenta de distintos platos.

Detalles

Vinos

Platos

Nosotros conseguimos, como decía, un hueco en la barra, en una de las esquinas, muy cómodos salvo por los a veces molestos cumpleaños pasados de rosca que teníamos como vecinos. Nada más llegar, nos atendieron en la barra, en este caos un camarero vestido de forma elegante pero informal. Algo realmente llamativo, pero a valorar, la vestimenta… y que en pocos sitios tienen en cuenta. Iba además en conjunción con el sitio, que transmitía limpieza.

Lampara

Papel tapiz

Grifos de cerveza

Para esta primera ronda decidimos pedir una cerveza y un refresco, algo que personalmente no me gusta hacer en la calle, debido al sobreprecio que suele suponer. Tras una breve espera en la que el interior de la barra era un continuo no parar, nos sirvieron la tapa. Esta, va saliendo de cocina según vayan elaborándose, eliminando la posibilidad de elección. Aunque al principio no sabíamos lo que era, Ana, una amiga del grupo de Facebook nos sugirió que podía tratarse de “congrí” al ver la foto que habíamos colocado como adelanto. Al final se trataba de un cubilete de arroz negro con marisco acompañado de morones y una salsa que no sabría especificar. Como podéis apreciar, la presentación era muy cuidada y el resultado final, aparte de llamativo, era apetitoso. Cabe decir que no duró en exceso en el plato.

Caña y arroz negro

Arroz negro

Tras terminar esta primera ronda, y como salvo puntualmente por nuestros vecinos, estábamos agosto, decidimos pedir otra ronda. Para esta ocasión fueron dos cañas y una espera algo más prolongada. Al cabo de unos minutos, Fede, que era como la gente se dirigía a él, nos preguntó si nos había gustado la primera tapa y si queríamos carne en salsa con patatas de segundo. Contestamos afirmativamente y no nos defraudó. La salsa elaborada con nata y pimienta tenía una gran suavidad, que a su vez impregnaba la carne y suavizaba su textura. Incluso, al dar cuenta al final de nuevo nos preguntaron si todo era de nuestro agrado, una buena costumbre que es de agradecer en estos tiempos que corren.

Carne en salsa

Segunda tapa

Entre cañas

Plato de carne salseada

Ese fue el final de nuestra estancia, no sin antes abonar nuestra deuda. El total por las cuatro consumiciones fue de 7,20 euros, que si mal no me salen las cuentas suponen 1,80 por cada una. Un precio ajustado para un sitio donde pasamos un buen rato y al que es casi seguro que regresaremos.

elbardefede

Vista caña

Estamos inmersos en medio de un puente que supone la antesala de las navidades. La ciudad ha acogido a un buen número de visitantes que disfrutan de la ciudad y sus encantos. Uno de los más conocidos, en lo que a nivel gastronómico se refiere, es el tapeo, y para ayudar a conocer los mejores sitios estamos nosotros. En esta ocasión, y como hacemos casi todos los viernes, presentamos un nuevo local: El Sacacorchos.

Entrada

Volvemos de nuevo al barrio de Figares, en los alrededores de la calle Alhamar, más exactamente en la calle Conde Cifuentes. Muy cerca de sitios como La Fonda, Entretelas, Casa Antonio o La Rocina encontramos el Sacacorchos, un local de gran ambiente especializado en comida tradicional.

Llegamos en un jueves por la noche pensando que gozaríamos de más espacio pero cual fue nuestra sorpresa al ver como el local estaba casi lleno. Una barra bastante amplia ocupa casi la totalidad del local, encontrando unas mesas a la izquierda. La decoración es clásica, con paredes en piedra y una madera en tonos oscuros. Al fondo, a la derecha, una puerta da acceso a una carpa exterior, con capacidad para unas diez mesas, que igualmente se encontraba repleta de gente. La actividad era por lo tanto frenética.

Grifos

Interior

Vista perspectiva

Aunque en un principio nos costó, logramos encontrar un huevo en la barra donde decidimos sentarnos. Dos cervezas constituían la primera ronda, servidas en copa, algo que siempre es de agradecer. El sitio, posee además una variada carta de vinos, algo de lo que la gente daba buena cuenta. La primera tapa, como en otros lugares, no es a elegir, por lo que teníamos la duda de que acompañaría las dos cervezas. Cuando nos pusieron un plato alargado la sorpresa fue más que agradable. Consistía esta primera tapa en una plato, casi como media ración de patatas a lo pobre con pimientos, jamón y algún aliño que no atino a acertar. Las fotos no hacen justicia al sabor.

Patatas con jamón y pimientos

Patatas a lo pobre con jamón y pimientos

El sitio cada vez tenía más gente, pese a que casi no había sitio donde acoplarse. Nosotros, pese a sufrir alguna estrechez, decidimos pedir otras dos cervezas. Esta ocasión la tapa tardó un poco más pero al final la espera también valió la pena. Se trataba de dos hamburguesas acompañadas de unas patatas chip. La nota agradable la puso la camarera que cuando vio que tardábamos en probarlas nos sugirió la posibilidad de cambiar la tapa si no nos agradaba. Todo lo contrario y es que tirando las fotos para el artículo se nos había ido el santo al cielo.

Caña y tapa

Hamburguesas

Burguer

Mini hamburguesas

Hamburguesitas

Tras dar buena cuenta de esta segunda ronda, ya si decidimos irnos, no sin antes abonar la consumición. El precio por las cuatro cervezas fue de 8 euros, que suele ser el precio habitual. Un sitio que desde mi punto de vista considero recomendable. Solo falta la opinión de nuestros lectores.

elsacacorchos

Este fin de semana hemos estado a punto de no acudir a la cita semanal que tenemos con todos vosotros. ¿El problema? La saturación de la capacidad de almacenamiento de la cuenta de Picasa. Y es que son muchas, muchísimas las tapas que hay almacenadas y ayer dijo basta. Por ahora hemos tenido que adquirir una cuenta de pago para probar, ya que nuestra antigua cuenta de Flick está casi en las últimas. Y volviendo a lo que nos interesa, que no es otra cosa que enseñar nuevos sitios donde tapear en Granada, aquí estamos de nuevo. No nos hemos ido muy lejos de casa, pues el frío que se ha metido estos días nos ha pillado a pie cambiado, todavía habituándonos y no estaban los cuerpos para ir muy lejos. En esta ocasión hemos probado La Casa de Mol, nuevo local con escasos días abiertos, de los mismos dueños que tienen La Taberna de Mol en la calle San Isidro.

Ocupa el lugar en que con anterioridad estaban primero el Güejareño y luego la Cervecería Matador, en la calle Duende, una perpendicular a la Acera del Darro, enfrente de unos grandes almacenes por todos conocidos. Y muy cerca también, como ya he citado antes, del otro local que poseen o de sitios como el bar Avila o Los Tintos.

La principal diferencia entre ambos es la decoración. Mientras el más antiguo presenta una decoración más clásica y es más pequeño, este más reciente se caracteriza por ser más espacioso y por poseer un ambiente más moderno. El blanco inunda todo el local y la sensación de limpieza es destacable. Al entrar a la izquierda queda la amplia barra y un grupo de mesas altas, mientras que a la derecha podemos ver unas diez mesas donde poder desde tapear a pedir raciones.

Nosotros llegamos temprano, a eso de las 9 de la noche, y el local estaba vacío, algo que cambió al poco tiempo. Por este motivo no tardaron en servirnos. Nos pedimos dos cañas y mientras nos las acercaban a la mesa estuvimos pensando la tapa. Estas, como ya podéis intuir, son a elegir, pudiendo optar por un máximo de dos variedades. Para esta primera ronda, y como hacía frío, nos pedimos dos bombas.

Las fotos que pudimos tomar nos recuerdan que son muy similares a las tapas que ofrecen en el otro local, si bien, al ser este más reciente, cuidan quizás más la presentación. Mientras íbamos dando cuenta el local se había ido llenando en cuestión de minutos, y de hecho algún taburete que nos sobraba tuvo que ser adjudicado a otras personas.

Para la segunda ronda, y aunque la cerveza ahora se hace más larga de tomar, volvimos a pedir dos cañas, en esta ocasión acompañadas por dos tapas distintas. Por un lado lagrimas de pollo (que nombre más triste) y por otro una brocheta de pollo. Sin ser demasiado grandes, cumplen con su cometido perfectamente.

Estas dos tapas supusieron el final de nuestra estancia en La Casa de Mol y así nos dispusimos a pedir la cuenta. Un total de 8 euros, a dos euros por caña (desconozco el precio de otras consumiciones) fue la cantidad a pagar antes de volver a la calle y sentir el abrazo del frío que ya ha llegado a Granada.

Por otro lado, tenemos pendientes y apuntadas muchas de las propuestas que sobre todo en el correo electrónico y en Facebook muchos de vosotros nos habéis hecho. No las hemos olvidado.

Esta semana hemos ido a un sitio al que le teníamos aprecio en el poco tiempo que permaneció abierto. Ahora ha vuelto a abrir sus puertas, pero con otro nombre y con otros responsables al frente. Si anteriormente era conocido con el nombre de El Refugio, ahora ha pasado a llamarse La Rocina.

Vamos a acudir a una de las zonas de Granada donde abunda el buen tapeo y los sitios de calidad. Lugares como La FondaCasa AntonioEntretelas o Er Soniquete ofrecen muy distintos tipos de tapeo. La Rocina es un local con ambiente familiar y cocina tradicional que podemos encontrar en la calle Mulhacen.

La distribución sigue siendo similar a la que antes había. Una serie de mesas que nos dana la bienvenida distribuidas por e interior y una barra en forma de “L” al fondo. Los elementos decorativos no destacan en manera alguna.

A nuestra llegada todas las mesas, a excepción de dos, estaban ocupadas por lo que decidimos sentarnos en la barra. En ella solo había dos clientes por lo que nos atendieron enseguida. A tenor de las mesas que había, se trataba de clientes habituales y el local tenía un ambiente familiar.

Nosotros nos pedimos dos cañas para empezar y nos pusieron de tapa un plato de patatas fritas y croquetones. Las fotos son las que acompañan a este párrafo y como podéis ver tenían un tamaño más que interesante.

Para una segunda ronda volvimos a repetir dos cañas y es que aunque es en verano cuando más apetecen, todavía no hace un frío que haga olvidar una buena cerveza. En esta ocasión la tapa fue mejor que la anterior.

Un plato cons dos bocadillos de lomo con roquefort acompañados de unas patatas chips. El tamaño de los bocadillos era más que generoso. Antes olvide decirlo, pero las tapas salen por orden de la cocina así que no se puede saber que va a tocar.

En todo ese tiempo ya no quedaba sitio libre en la barra y no paraban de salir tapas y raciones. Respecto de estas últimas, se trata de platos caseros, platos tradicionales que podemos pedir tanto en la barra como en la mesa.

Nosotros en ese momento nos preparamos para abonar la cuenta. 7,20 euros por las cuatro cañas. Un sitio agradable al que volveremos más veces.

De nuevo es viernes y como es costumbre estamos con vosotros. Para esta ocasión hemos ido a La Marimba, un local que ya visitamos hace casi 4 años (como pasa el tiempo) pero que ha cambiado totalmente. De un estilo más clásico a uno más actual.

Para encontrar La Marimba, hemos de ir a la calle Sos del Rey Catolico, una perpendicular a Poeta Manuel de Gongora (mas conocida popularmente como Alminares). Cerca de otros sitios como el Bar Alminares y Pastrana 10.

 

Si en nuestra anterior visita en aquel lejano verano disfrutamos de unas cañas en la terraza, en esta ocasión con los días de lluvia que hemos padecido tuvimos que tapear en el interior. Una barra nos da la bienvenida situada justo enfrente de la puerta de entrada. Tres mesas permiten tanto tapear como pedir algunas raciones. 

Un local sin elementos decorativos especialmente llamativos, donde prima ante todo un trato mas cercano y agradable, con una clientela que se veía habitual, sin la parafernalia que caracteriza a otros lugares.

Al sentarnos, y ya que había gente que ocupaba casi toda la barra, me acerque a pedir. Una caña, un zumo y una tapa que al ser fin de semana ya imaginaba, pues suele ser costumbre en muchos bares. 

Y es que la paella o el arroz es algo habitual de muchos establecimientos y en esta ocasión no iba a ser una excepeción. Un plato de paella que podéis ver aquí abajo.

Dimos cuenta de esta primera ronda mientras en la calle un tremendo aguacero convertía las aceras en pequeños arroyos, por lo que tuvimos un motivo más para prolongar nuestra estancia.

Para una segunda ronda pensamos en pedir dos cañas mientras todo el mundo contemplaba lo que parecía el preludio del diluvio universal. La tapa para esta segunda tanda consistía en un plato de carne en salsa con patatas.

Casi en el momento que terminábamos, el cielo dió un pequeño respiro que decidimos aprovechar para pedir la cuenta y regresar a casa. Un precio de 1,80 euros por consumición y la promesa de unos piés mojados al salir supusieron el final de la jornada de tapeo.

Esta semana pasada por agua hemos decidido quedarnos por el centro. Aunque en un principio íbamos a salir del casco histórico, las aguas que nos están visitando hicieron que cambiásemos de opinión.

Hemos probado un sitio nuevo, en la calle San Matías, que lleva abierto apenas un par de semanas. Vamos a narrar que tal fue la visita al Gastrobar El Palique.


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Como decía, en la calle San Matías, justo encima de la iglesia con el mismo nombre y cerca de otros lugares como Coco`s bar, Garnatí o Sol Tapas (entre otros muchos), tenemos este local que tiene etiquetado a la entrada el sobrenombre de “gastrobar”.

Al entrar encontramos una distribución poco habitual, con una barra en forma de “S” con unas mesas altas en la parte izquierda. El color blanco y la ausencia de cualquier tipo de decoración constituyen las notas más destacadas.

Al entrar se podía encontrar sitio con facilidad y conseguimos un lugar en una de las mesas altas que en ese momento se quedaba libre. Al cabo de unos minutos no cabía un alfiler, como se suele decir

Me acerque a la barra a pedir dos cañas para iniciar la velada. Nos las sirvieron al poco en la mesa. En copa y bien frías, el servicio fue rápido y correcto. La tapa en esta primera ronda tardo algo. Al final nos sirvieron dos medias rebanadas de pan que hacían de base a unas finas tiras de jamón. Creía que llevaban tomate, pero no, no llevaban nada aparte del jamón.

Como la tapa era pequeña no nos duró mucho, por lo que al poco volvimos a pedir otra ronda. Otras dos cañas, si bien para esta ocasión la gente ya nos rodeaba, llegando en algunos casos a parecer que estábamos todos en un gran grupo sin ningún tipo de privacidad. Y es que muchas veces la educación brilla por su ausencia.

Para esta ocasión pedimos otras dos cañas. Esta vez tardaron algo más en servirnos la tapa. Se trataba de media rebanada de pan, con un poco de guacamole cubierto con una anchoa.

Al igual que la anterior, debido al escaso tamaño, nos duró más la cerveza que la tapa, y ahora que llegan los fríos se hace más difícil llegar hasta el final. Ambos factores junto con la falta de espacio y la posibilidad de evitar un chaparrón hicieron que pidiésemos la cuenta. El precio de cada una de las consumiciones fue de 1,80 euros por cada una de las cañas.

Estamos inmersos en el puente de todos los Santos, o como de un tiempo a esta parte nos tratan de vender, con la fiesta americana llamada Halloween. Todo sea por vender… Ayer mismo estuve leyendo como Granada se posiciona en tercer lugar en España, tras Madrid y Barcelona, como ciudad por visitas en este puente, así que antes de seguir, desear a todos nuestros visitantes una feliz estancia.

En nuestro caso somo fieles a las costumbres más nuestras, como es una caña, nuestra tapa y todo en buena compañía. Esta semana, y con motivo del citado puente, vamos a adelantar a hoy jueves la publicación de un nuevo lugar.

En esta ocasión vamos a la calle San Marcos, en el centro de la ciudad. Perpendicular a la calle San Antón y muy cerca otros locales como Masae, Oleum, El Rincón de Cristobal, Casa AntonioLa Pecera y un largo etcetera, hemos probado Er Soniquete.

Una barra en forma de “U” nos da la bienvenida al entrar. Al fondo un salón con un grupo de mesas donde sentarse a tapear y pedir raciones. En nuestro caso optamos por la barra.

No tardaron nada en atendernos y nos pedimos dos cañas. El trasiego de gente disfrazada por la calle era constante. Para esta primera consumición nos pusieron de tapa este apetitoso plato de carne en salsa que se ve a los píes de la foto.

Las tapas no son a elegir, depende lo que que salga de cocina. La estancia era agradable al igual que la música ambiente. En este tiempo, dimos cuenta de esta primera ronda y pedimos otras dos cañas.

Antes de servirnos la tapa correspondiente nos dieron a probar dos cuñas de queso de Guadix curado en cueva que estaba francamente bueno. La tapa para esta segunda ronda era un plato de rosada frita.

Así llegó la hora de pagar y tuvimos otra agradable sorpresa. El precio a pagar por las 4 cañas fue de 6 euros, con un precio de 1,50 euros por cada una, una cantidad que hace tiempo no veía y que hace que seguramente más de una vez regresemos.

Aunque con un día de retraso, de nuevo estamos aquí con todos vosotros. Hemos conseguido esquivar el mal tiempo y encontrar un resquicio en el muro de la tan manida crisis y para esta ocasión hemos seguido el consejo de Rafael, un amigo del grupo de Facebook. Hemos ido al Bar de Enrique y esta ha sido la experiencia.

Tras haber ido dos veces y encontrarlo cerrado o bien destinado a alguna cena, hoy viernes a mediodía por fin al pasar estaba abierto. Está en la calle Socrates, una perpendicular al Carril del Picón y a la calle Trajano, paralela a Obispo Hurtado y Emperatriz Eugenia.

Al llegar encontramos dos toneles en el exterior a modo de mesas, llamativos para otra ocasión, por que con el tiempo tan inestable no apetecía nada estar en la calle. Así que decidimos entrar y encontramos que había bastante gente. El sitio, enmarcado en una zona donde predominan los bares de ambiente estudiantil tiene una clientela con una media de edad superior a la treintena, al menos en el día de hoy.

Se trata de un local de decoración clásica, con una barra amplia situada a la derecha y unas mesas a modo de pequeño salón a la izquierda. Aunque inicialmente encontramos sitio en un tonel que había en el interior, nos pasamos a la barra cuando encontramos un hueco.

Nos comentaron que el sitio destacaba por los vinos, pero hoy teníamos “el alma rebelde”, así que de entrada pedimos dos cañas. A diferencia de otros clientes que las tenían en copa, nos las sirvieron en vaso. Personalmente prefiero una copa pero…

Las tapas no son a elegir, así que en ese aspecto estábamos a expensas de lo que saliese de cocina. Para esta primera tapa (sí, hay una segunda) nos pusieron un plato de carne en salsa con un cubilete de arroz, el cual tenéis al pié del párrafo.

Como no era mucha cantidad no duró mucho. Estabámos mirando por si había alguna carta de vinos pero no la vimos y como se veía al camarero bastante atareado al final nos decantamos de nuevo por otra caña y dejar el vino para otra ocasión.

Para esta segunda ronda la tapa que nos sirvieron fue un plato de revuelto de setas. El camarero, muy simpático por cierto, me dijo exactamente el nombre, pero si la verdad, no lo recuerdo. Muy buenas la verdad, se notaba el sabor a guiso casero y nos supieron a poco.

Así, viendo pasar los minutos, mientras tirábamos las fotos llegó la hora de pagar. El total fue de 8 euros, que hacen una media de 2 euros por consumición.

Este es uno de los sitios por los que paso, sino a diario, si casí todos los días. Estuvimos allá en los comienzos del blog, hace ya unos años, pero sin constancia de fotos que acompañaran una crónica.
Por ello, porque vivo cerca… no lo sé, el caso es que siempre que paso y digo de entrar, está literalmente “a tope”, y ya me picaba la curiosidad… porque tras más de 20 años viviendo en la zona no tiene disculpa que no lo hubiesemos posteado decentemente. Así que sin mas dilación… El Albergue.

Para encontrar este sitio tenemos que llegar a los principios del barrio del Realejo, mas exactamente a espaldas de la carrera de la Virgen, haciendo esquina entre las calles San Pedro Martir y Castañeda.

Al entrar lo primero que nos vemos es la distribución, con una amplia barra que ocupa toda la parte central del local, y mesas distribuidas en dos de sus tres laterales.

En ellas podemos desde pedir raciones a tapear tranquilamente.

Como veís en la foto de abajo, la decoración es tradicional, sin los elementos modernistas o llamativos que encontramos en otros sitios salvo por… como veis, las bufandas de equipos de futbol, y es que Luis, el hombre que lleva el local, es aficcionado, y raro es no ver un día de partido a la gente congregada para verlo.

 Muy cerca esta el colegio de adultos San Matías (antes colegio de EGB, para los que tengan unos años… y en el que yo cursé parte de mis estudios), lo que hace que a la hora de la salida en la noche y mediodía suela estar concurrido por gente de edad que sale de sus clases.

Al llegar encontramos sitio en uno de los laterales de la barra y decidimos pedirnos dos cañas. Había hambre y eso que en la época que va entrando, con el fresco que llega a Granada, cada vez apetece menos una cerveza.


Las tapas no son a elegir. Para esta primera ronda nos pusieron un plato de boquerones fritos en adobo acompañados por unas aceitunas. El sitio se caracteriza por una cocina tradicional en la que predomina el pescado, sobre todo frito.


Al terninar la primera ronda, y viendo alguna mesa libre, nos fuimos a coger asiento, que siempre es mucho más cómodo. Tras haber dado cuenta de las dos cañas anteriores, ya en la mesa volvimos a pedir.

Esta vez nos pusieron pescada frita con unas aceitunas; mientras vimos pasar otras tapas de croquetas, pinchitos, callos….

La verdad es que las dos cañas que pedimos, pese al fresco y que eran la segunda ronda, se acabaron rapido; dedicimos entonces pedir otra más, la tercera, mientras en el sitio seguía entrando gente en un trasiego continuo.

En esta ocasión la tapa que nos pusieron, fue de un pinchito de cerdo a la brasa con patatas fritas.
Como veís es un tamaño normal que acompaña bien la consumición.
Teneís otra foto con más detalle aquí abajo.

Dada su cercanía a la Virgen de las Angustias, basílica sede de la patrona de la ciudad, encontramos referencia a ella… y la que más me llamó la atención fue esta… el grifo de la cerveza.

Una reproducción a tamaño mas que “decente” de la portada de la basílica con sus dos torres… que sirve para rodear al grifo de la cerveza… Sí, tras esas torres estan los grifos… por lo que mientras te sirve Luis, no puedes ni verlo jjj.

Así llegó la hora de pedir la cuenta, con un total de 9,60 euros las seis consumiciones… lo que si no me engañan los numeros nos hace un total de 1,60 cada una.
Un precio más que razonable en los tiempos que corren para pasar un rato agradable.

Este fin de semana de puente, Granada va a presentar un aspecto envidiable y si os apetece probar otros sitios distintos de los que ofrece el centro de la ciudad, esta es una buena época. El buen tiempo que nos acompaña, que parece ser un verano retrasado que se niega a abandonarnos es ideal para aprovechar a mediodía y tomar algo al sol. Para esta ocasión hemos decidido buscar una terraza y hemos acudido a un sitio por el que este verano hemos pasado algunas veces y siempre estaba lleno. Nos vamos al Puente Verde y junto a él nos sentamos a la vera del río Genil en el bar A mi Aire.

Para ubicarlo hemos de acudir a la ribera del río Genil, junto al puente verde. Esta en el margen izquierdo del Genil según salimos de la ciudad, en el Pasaje Hermanos Costaleros y como se ve desde lejos, no tiene perdida. La Carretera de la Sierra es una zona que no tenemos muy frecuentada, salvo nuestra visita al Barecico.

Cuando llegamos había mesas libres, por lo que no tuvimos ningún tipo de problema para encontrar sitio y pudimos elegir entre sol y sombra. Al estar solo en la terraza no hay mucho que decir del interior, si bien se veía un local recogido y pequeño. La chica nos atendió rápidamente y en la primera ronda nos pedimos dos cervezas. Habíamos visto unas jarritas heladas en la mesa contigüa y tenían una pinta estupenda.

Mientras estaba tirando las fotos al entorno llegó la primera tapa y que se corresponde con las fotos que tenéis debajo. Se trataba de una tapa de tortilla de patatas casera acompañada de un tomate aliñado, que por cierto, era de los más ricos que he probado en mucho tiempo. Tenía un sabor a natural, a pueblo…

Con el sol que poco a poco iba esquivando la sombrillas que nos cobijaban, comenzó a aumentar la temperatura. Por ese motivo no tardamos en pedir otras dos cervezas. Otras dos jarras heladas.
En ese momento la terraza se encontraba llena y no había mesas disponibles. Esperando la tapa llamaba la atención el estar tan cerca del centro y solo oír el canto de los pájaros y el discurrir del agua en el río, pues en las calles más cercanas apenas había tráfico.

En este ambiente tan relajante nos sirvieron la segunda tapa que consistía en dos tostas de tomate con lomo a la brasa acompañado de unas patatas chips. Esta vez si tardamos un poco más en dar buena cuenta de las misma.

Así llegamos al momento de pedir la cuenta. Un total de 8 euros fue el importe de las 4 cañas en un sitio al que seguro volveremos más veces en estos días de sol.

Esta vez y siguiendo las recomendaciones de los amigos de Facebook hemos regresado a la zona del Palacio de Deportes. La semana pasada estuvimos en A Kal Maño y esta vez, buscando de nuevo tapas tradicionales y aprovechando el buen tiempo hemos decidido aprovechar que no había futbol en Granada y el sitio estaba más tranquilo.

Hemos ido al bar Molinero en la calle Pintor Hermenegildo Lanz y esta ha sido nuestra experiencia.

Al llegar encontramos sitio en la terraza por lo que nos situamos en una mesa en la que daba la sombra. Poco a poco el sitio fue llenándose de gente. En ese rato nos atendieron y pedimos dos cervezas (tubos).

La tapa era a elegir con un máximo de dos variedades y en nuestro caso decidimos pedir dos bocadillos de carne en salsa. Una de las opciones era la hamburguesa, pero nos comentaron que estas se hacían por la noche.

Muy amable el camarero nos informo sobre otras tapas que no aparecían en la carta, desde mollejas, manos de cerdo, etc.

Nos sirvieron los dos bocadillos en un pan delicioso, algo que junto al buen día que hacía y la tranquilidad en la terraza, disfrutamos aún más.

En ese momento había llegado más gente, y en ese momento pedimos otra segunda ronda. Esta vez dos refrescos pero en esta ocasión preferimos pedir dos tapas distintas.

Un bocadillo de lomo alioli y un plato de patatas a lo pobre con morcilla y un huevo. Como se puede apreciar, tapas generosas y tradicionales. Además, en este caso, tenían un gran sabor.

Una vez terminada la ronda, decidimos pedir la cuenta. El total. 7,20€ las cuatro consumiciones, a un precio de 1,80€ cada una. Un precio excelente para los tiempos que corren y que seguro hace que regresemos en otra ocasión.

Este fin de semana vamos a proponer un cambio de zona donde tapear. Y es que Granada no es solo centro. Chana, Zaidín, Plaza de Toros, Arabial… son muchas las zonas por las que poder ir de tapeo. En esta ocasión y aconsejador por Ramón fuimos a la zona del Palacio de Deportes, más exactamente al bar A Kal Maño. Y es que no solo cambiamos de zona, sino también de tipo de tapas.

Ver mapa más grande

Para poder encontrar este sitio hemos de acudir a la calle Torres de la Peralada. Como muchos ya sabéis, la zona del Palacio de Deportes es muy conocida en en ella hay sitios como el Ecus, Rhin Barril, etc.

A Kal Maño está situado en una de las calle peatonales situadas en paralelo al Paseo del Emperador Carlos V, en la segunda paralela para ser exactos. En nuestro caso, y con un día de calor, decidimos quedarnos en la terraza al llegar, pues había alguna mesa libre. Por el tema de la conducción la primera consumición consistió en 2 cervezas y dos refrescos.

No sirvieron enseguida y prácticamente a la vez nos preguntaron por las tapas. Son a elegir de entre las que aparecen en la carta de tapas, bocadillos y raciones. Como teníamos hambre y la fama del lugar es de presentar tapas abundantes, no hubo duda para pedir la primera vez. Junto a las bebidas pedimos 4 hamburguesas. La foto no engaña, son hamburguesas del tamaño de las de cualquier cadena de comida rápida.

Sobra decir que tras ver la tapa entiendo porqué el sitio estaba lleno. No podemos comentar aspectos del interior, pues nos quedamos en la terraza. No tardamos en pedir otra ronda, pues el hambre de la que hacíamos gala era importante.

Para esta segunda ronda en la que repetimos bebida, decidimos pedir 3 bombas de carne y un bocadillo de carne en salsa. Como podéis ver, el tamaño es importante… y cuando dimos cuenta de las tapas ya estábamos casi comidos. Y digo casi… pues uno de nosotros, viendo el bocadillo de carne, decidió pedir un vino de verano y de tapa otro bocadillo de carne en salsa.

A la hora de pagar, es fácil sacar las cuentas. Un total de 18,90€ con un precio de 2,10€ por cada consumición.

Hace unos día me dijeron en casa que habían abierto un sitio nuevo. Estaba situado a espaldas de la calle Reyes Católicos, junto al ayuntamiento, así que con curiosidad decidimos ir. Se tata de La Rebotíca y en este artículo te contamos nuestra experiencia.

Para empezar y para ubicarlo debemos acudir a la calle Mariana Pineda, una paralela aReyes Católicos y en pleno centro de la ciudad. Muy cerca otros sitios que ya hemos visitado como La Corrala del Carbón, La Taberna de Gamboa o Cisco y Tierra. Además, situado casi enfrente tenemos el Corral del Carbón, un precioso monumento de origen nazarí.

Al llegar nos encontramos con poca gente, por lo que podemos elegir sitio, ya sea en la barra o en alguna de las mesas. Optamos por la primera opción y nos fijamos en la decoración que hacía honor al nombre. Con unos tonos oscuros, la madera predominaba y tanto la barra como las estanterías hacía referencias a elementos que se podían encontrar en las boticas tradicionales, como cajoneras o pequeñas botellas donde almacenar los preparados.

Dejando a un lado los aspectos decorativos, nos dispusimos a pedir dos cañas, que los rigores del verano aún se hacen notar. Servida bien fría en vaso, las tapas no son a elegir, por lo que esperábamos con curiosidad.

Para esta primera ronda nos sirvieron de tapa dos cazuelitas de salmorejo con jamón picado que estaba francamente bueno. Muy suave y con el punto justo de sal. Una buena combinación de cerveza y salmorejo ahora que todavía estamos en verano.

Como no tardamos mucho en tomarnos la primera, y como ya habían entrado más clientes, pensamos en pedir una segunda ronda, repitiendo la bebida eso si. En esta caso nos sirvieron otra tapa fría pero en esta ocasión en forma de tosta.

Se trataba como se aprecia en las fotos de dos rebanadas de pan con pisto y cubiertas de una loncha de jamón cocido acompañado todo de unas aceitunas. Aunque en ese momento el sitio contaba ya con más gente, no tardaron tiempo en atendernos.

A la hora de pagar, el precio a pagar fue de 6,80€ por las 4 cañas. El precio de cada caña es e 1,70€ y el de los tubos de 1,90€, algo de alabar, máxime cuando vemos como en muchos sitios se están imponiendo precios que llegan incluso a los 2,30€ por cada caña como nos han dicho los amigos en Facebook.

Otro viernes más que estamos con todos vosotros. No sabemos durante cuantos más esto va a ser posible por el incremento de la carestía de la vida pero seguiremos intentando ser fieles a la cita.

En esta ocasión vamos a ir de nuevo al corazón de la ciudad, al barrio del Realejo a conocer un bar de ambiente familiar alejado del boato y los excesos de otros sitios pero situado en un marco de incomparable encanto.

Acudimos para ello a la Plaza de Santo Domingo, situada entre la Plaza de Fortuny y la Plaza de los Campos y al pie de la iglesia que le da nombre. Cerca, muy cerca de otros sitios como La Borraja, Jaraiz o Candela o de un entorno como el Campo del Principe.

El bar, como decimos de ambiente familiar, está situado en la esquina que forma la plaza con la calle de la Carnicería.
Con un interior pequeño, que no destaca especialmente en nada si hablamos de aspectos decorativos, en nuestro caso lo que nos llamó la atención fue la terraza y allí nos hicimos con una mesa.

No tardaron en atendernos mientras Luna ya se había acoplado en su pequeño rincón.
Pedimos dos cervezas, que por el tamaño de las mesas colindantes, tenían un tamaño más que interesante.

Las tapas eran a elegir, algo con lo que no contábamos. Para esta primera ronda nos decidimos por crujientes de pisto cubiertos de york con pimentón y acompañado todo de las eternas aceitunas.
Puede que no tenga la presentación de otros sitios, pero tengo que decir que el sabor era delicioso, con un toque casero fácilmente reconocible.

El sitio, al ser una plaza amplia, es ideal para estar con los niños y que estos jueguen alejados del tráfico.
Mientras, entre las correrías de los niños nosotros pedimos una segunda ronda, y es que el calor de agosto ha sido intenso y pedía la ingestión de líquido.

Esta vez y al haber visto vinos para copear a un precio interesante pedimos dos copas de Ramón Bilbao.
Esta ocasión pensamos en acompañar la bebida, y sí, se que no pega, con medio sandwich vegetal.
Esta vez si duró más la ronda y es que el vino hace que todo pueda ser más pausado.

Mientras la noche iba cayendo y nosotros nos dispusimos a pedir la cuenta.
Ocho euros, dos por consumición y estando en terraza, sin que nadie meta prisa, lo considero un buen precio y el entorno lo hace un lugar propicio para repetir.

Por definición, Capistrano hace referencia a un municipio sito en el territorio de la provincia de Vibo Valentia, en Calabria, (Italia).
En nuestro caso, y como blog que versa sobre la gastronomía en forma de tapa y dejando la geografía a un lado hace referencia como no, a un bar.

Y es que estamos a viernes y se trata del último local que presentamos antes de unas merecidas vacaciones blogueras de dos semanas.

Para ubicar el Capistrano hemos de acudir al centro, a la calle San Matías, haciendo esquina con la Plaza de San Juan de la Cruz, junto a Capitanía.
Muy cerca hay otros sitios muy recomendables como El Garnatí, Los Manueles, etc.

El local ocupa el lugar del antiguo Lola por Dios, que desde hace unos meses estaba cerrado. Con una decoración exterior similar a simple vista cuesta ver otro negocio en su lugar.

Debido a que nos sentamos en la terraza no pude apreciar bien si había cambiado la decoración interior, pero me dio la impresión que habían desaparecido los tonos oscuros.

Una vez sentados, no tardan en servirnos, si bien en la terraza solo había unas cuatro mesas con clientes.

Dos cervezas pedimos para iniciar la ronda. Nos habían hablado del buen pescado del que hacían gala, como las tapas no son a elegir teníamos curiosidad por ver cual nos correspondía.

Una vez servidas las pequeñas cervezas en copas llega la tapa. Un platito de boquerones fritos. Como no era muy grande no duraron mucho.

Así que pedimos otra ronda, en esta ocasión dos tintos de verano, igualmente en copas y con abundante hielo. Esta vez la tapa la componían dos tortillas de camarones de las que lamento no haber tirado foto… despiste.

Ahí finalizó nuestra visita por lo que procedimos a pedir la cuenta. En total 7,20 euros por las 4 consumiciones.

Desde ahora, en este paréntesis de dos semanas, os animamos antes la asistencia de sitios nuevos, a que visitéis todos los que ya están en el blog, que seguro que hay muchos que no conocéis. A la vez, si probáis cualquier sitio nuevo y queréis hacernos participes del mismo, ni el correo, ni las redes sociales en las que actuamos descansan, así que estaremos encantados de seguir recibiendo propuestas…

Disfrutad el verano…