Hoy viernes y tras unos dias en los que no hemos tenido mucho tiempo por asuntos personales, estos parece que nos han dado un respiro, y nos han permitido tomarnos una caña, aunque fuese solo una… express… pero bueno algo es algo… y pensando donde ir, dijimos de acudir a un sitio que hace un tiempo me recomendo Isa en una charla.
Se trata de La Taberna Chica… y vamos a ver que tal nos ha parecido…

http://maps.google.es/maps?q=37.174214,-3.596542&num=1&t=h&ie=UTF8&ll=37.174107,-3.5967&spn=0.001139,0.002411&z=19&output=embed
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Se trata de un local muy recogido que podemos encontrar en la calle Jesús y María, una perpendicular a San Matias, casí llegando al edificio de Capitanía y que esta más arriba de la Budinka y antes de llegar al Sol o al Garnatí.
Hace esquina con un bar especializado en bocadillos del que otro día os hablaremos.

Nada más entrar nos llama la atención el tamaño; se trata de un bar pequeñito, de ambiente sosegado y tranquilo, regentado por un matrimonio agradable.
La decoración esta caracterizada por tener elementos tradicionales, asemejando los que podemos encontrar en las bodegas antiguas, combinando con los propios de un ambiente rural, como son aperos de labranza.

Viendo los embutidos y chacinas que forman parte de la decoración podemos hacernos una idea de cuales son más o menos las tapas que podemos encontrar… si bien nos podemos llevar alguna sorpresa (agradable eso sí) que ahora comentaremos.
Encontramos tambien una variedad en vinos que poder probar si somos amantes de un buen caldo.

En nuestro caso, y dado lo apremiados de tiempo que ibamos, solo pudimos pedir una consumición.
Nos decantamos por una cerveza bien fresquita y un mosto…
Pese a que el sitio es pequeño y coqueto, al llegar no estaba con mucha gente, por lo que encontramos sitio facilmente, si bien llegado el momento de irnos, los toneles que hacian la vez de mesas estaban todos ocupados.

La tapa que nos pusieron como podeis ver, son unas tartaletas con relleno de rusa, acompañadas de una olivas aliñadas.
Y aunque el hambre no era excesiva, decir que puesto que a mi la ensaladilla y las aceitunas fuertes me pierden, duraron poco en el plato.
Al tener una cocina pequeña la mayoria de las tapas son frias, si bien eso no quita que esten bastante buenas.
Isa nos comento que a ellos les pusieron salmorejo y de segundo unas tostas de jamón con tomate.

Tardaron poco en servirnos, entre otras cosas porque al llegar había, como he dicho antes, poca gente.
El precio por ambas consumicione fue de 3,25€, siendo el precio de la cerveza de 1,50€… bastante ajustado por lo que se estila hoy día.

La verdad es que el sitio me ha causado una buena impresión.
Es un sitio para acudir con buena compañia, estar tranquilos, sin prisas y disfrutar de una buena charla mientras tomamos algo.
El tipo de gente que había se aleja bastante de la aglomeración de otros sitios, así como no nos encontraremos el ambiente estudiantil que hay en muchos otros sitios de Granada.
La gente que había era (eramos) de un perfil mas adulto, sin querer con ello decir que seamos viejos (en sentido cariñoso eh? jeje).
Me ha gustado tambien, supongo que sería casualidad, que no había humos, nadie fumaba (no digo que no este permitido) por lo que el ambiente no estaba cargado y no salía uno oliendo a tabaco.




 

ACTUALIZADO: La tapa que nos pusieron hoy era una tostada de queso y pavo con un chupito de caldo de pollo acompañado de chips en una tabla… muy original


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