Otra vez estamos aqui… de nuevo para contaros otro sitio en el que estuvimos, un sitio nuevo que agregar a la lista.
Se trata del bar Dikken, en la calle Agustín Escribano, junto al rio Genil una vez pasado el Camino de Ronda.
En la urbanización donde se encontraba me sorprendio la cantidad de terrazas que había.
Al estar libres del tráfico rodado se estaba bastante tranquilo la verdad.
Nos sentamos en la terraza, y esta fue la crónica.



Al llegar encontramos casí todas las mesas ocupadas, y al irnos había gente esperando la nuestra…
De entrada pedimos 5 consumiciones entre vinos de verano y cervezas.
Nos atendieron enseguida a pesar de ser en terraza; la tapa no era a elegir, y así la que nos pusieron fue de triangulitos de queso añejo en aceite en una tosta acompañada por unas olivas aliñadas.


Con esta tapa la verdad se nos abrio el apetito, más aun con la carta delante, en la que había raciones y platos combinados a elegir.

Entre el hambre que había y las horas que eran ya (de cenar) se opto por pedir una ración de lomo fritos con ajos acompañado de patatas fritas.

Como veis en la foto el plato era de generosas dimensiones, y todo ello acompañado de un pan tierno, toda una tentación para “mojar en la salsa” de ajillos.

Uno de nosotros repitio consumición, otra cerveza; la tapa que no aparece aquí, y que le pusieron fueron dos lascas de jamón serrano asentadas en una rebanada de pan.

El precio del total, todavia ando averiguandolo, puesto que fuimos invitados y aún no me he enterado… pero en cuanto pueda lo pondré.
Del sitio me gusto, que ahora que aprieta el calor, el poder sentarse en una terracita, sin coches cerca, al fresco, es algo que no tiene precio, y si es en buena compañia como ayer, aún mejor.

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