Este fín de semana… el viernes para ser exactos, estuvimos visitando un sitio, que no por ser nuevo para nosotros, dejará de no ser conocido por muchos de nuestros lectores.
Hablo del “Chikito”, uno de los lugares con más fama y solera de Granada, en lo que al mundo de la restauración se refiere…

http://maps.google.es/maps?q=37.172027,-3.597852&num=1&t=h&sll=37.174359,-3.599166&sspn=0.006295,0.006295&ie=UTF8&ll=37.172209,-3.597636&spn=0.002073,0.004726&z=14&output=embed
Ver mapa más grande

Situado en la centrica Plaza del Campillo, en pleno corazón de la vida económica, social y cultural de la ciudad… en la confluencia de Puerta Real, de la Plazas de Bibataubin y de Mariana Pineda…

Caracterizado por una estrecha relación con el mundo del futbol (por ello su propietario es ex jugador del Granada CF), y del toreo… es una visita que muchas de las caras mas o menos conocidas que visitan nuestra tierra terminan haciendo.

Con una decoración tradicional, a modo de antiguo mesón, encontramos al entrar una barra donde poder tomar alguna cosa antes de pasar a comer, tanto al comedor que queda a nuestra derecha según entramos, o bien en la terraza que ahora con la llegada del buen tiempo está ubicada en la Plaza del Campillo, bajo los centenarios platanos de sombra.

Encontramos como decíamos una decoración tradicional, donde nos llaman la atención los jamones colgados que hay en el techo…
Eso nos hace intuir más o menos el tipo de cocina que nos ofrece, tradicional, a la par que con una buena presentación.

En lo que nos atañe, fuimos a tomar unas cañas… dos para ser exactos, aunque podamos dar fe de solo una de ellas (es lo que pasa cuando en el fín de semana debes restaurar el ordenador, y se pierde alguna que otra foto jajaja).

Bueno al caso… y es que pedimos 4 cervezas, pero solo tenemos la constancia gráfica de una de las tapas.

Más concretamente, la tapa estaba compuesta por un platito de ensalada de verano (patata codida, tomate, pimiento, cebolla, huevo duro, todo en frio) acompañada en el mismo por dos croquetas (no recuerdo si de pollo o de jamón) con su rebanada de pan correspondiente.

La tapa cumplía perfectamente su cometido, es más nos dejó con ganas de otra más… que como no, terminamos pidiendo.

En este caso, junto a otras dos cervezas, que es lo mejor para el calor en verano (si, junto con el agua) nos pusieron otro plato, en este caso de una especia de pipirrana bastante completa y muy bien aliñada.

Decir que no había excesiva gente al entrar, por lo que encontramos sitio facilmente en la barra y luego incluso unos taburetes en los que sentarnos.
El camarero fue rapido, y no tuvimos que esperar en demasía, lo cual siempre es de agradecer.
El precio de cada consumición fue de 1,80 €… el precio habitual ultimamente en muchos sitios.
En definitiva, un sitio que no por conocido debe dejar de ser visitado… y uno de los sitios más tipicos de esta nuestra ciudad…

Anuncios