Estamos en la antesala del puente del día de Andalucía.
Nuestras calles se llenaran de visitantes y si podemos colaborar con nuestro granito de arena para que disfruten más y mejor de nuestra ciudad, pues encantados.

Os traemos como nos fue en nuestra visita a la vinoteca Antonio Perez, en una entrada en la que hemos puesto mucho cariño.
En la calle Trinidad Morcillo, junto a la Facultad de Ciencias, podemos encontrar este local, diferenciado por su tipología de todos los que le rodean, de ambiente eminentemente estudiantil..

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Llegamos temprano, sobre las nueve y media de la noche, por lo que nos encontramos solos… una gozada.
Una barra en forma de “L” nos da la bienvenida, con un local decorado de manera tradicional, con profusión de madera y elementos clásicos.
La música jazz nos acompaña mientras tomamos asiento.

Al estar solos charlamos con el dueño, ya que le llama la atención al vernos tirar fotos.
De entrada no teníamos muy claro que pedir, decidiendo mi acompañante pedir una caña.
En mi caso me decido por un vino, eligiendo de entre la carta un Montal Monastrell de 2008.

La botella fue abierta ex profeso, por lo que la frescura del vino estaba asegurada.
Delicioso… y más aún cuando nos sirvieron la tapa.
Un platito de jamón acompañado de dos tostadas de salmorejo.

Poco a poco el local se fue llenando de gente.
Aún así el ambiente era muy agradable y habíamos elegido el mejor lugar, un rincón muy acogedor refugiados del frío del exterior.

Decidimos pedir una nueva ronda… en esta ocasión dos Ribera del Duero.
Era un Monasterio de San Miguel. La botella también fue abierta expresamente.

La tapa, olvidé comentar que no es a elegir.
En esta ocasión… dos rebanadas de pan con morcilla desmigada acompañada de unas aceitunas.

A estas horas las agujas del reloj ya rondaban las once de la noche… por lo que pensamos en cerrar la velada allí mismo.
Había hambre por parte de mi “acompañante” y pedimos una rosca rellena.
Entre las posibilidades estaba relleno de morcilla, salmorejo y jamón, sobrasada y queso o jamón con tomate.
La elección, jamón y salmorejo.

Para ello optamos por pedir otros dos vinos, en esta ocasión otro Montal Monastrell (Castilla y León) y un Rioja, en este caso un Montesa.
La tapa esta vez fueron dos rebanadas de pan con longaniza aderezada con sesamo y una salsa que no sabría definir.

Llegó entonces la hora de irnos y pedir la cuenta. El precio fue de 23€, rondando el precio de los vinos los 3€.
Una velada muy agradable que llegó a su fin pero que pensamos repetir.
Que disfrutéis este puente y si visitais algún sitio nuevo… no olvideis nombrar que lo visteis en
DeTapeoPorGranada.

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