Este fin de semana cambiamos de aires. Y es que a comienzos de semana santa y aprovechando que unos días antes hizo un tiempo genial, pensamos en dar un paseo (y menudo paseo desde Puerta Real) hasta el populoso barrio de la Chana.

Entre otras cosas este barrio destaca por tener una zona de tapeo conocida por las terrazas y el tamaño de las tapas, siendo esta época ideal para dar una vuelta.

La zona donde podemos encontrar más bares es la que es llamada popularmente “las torres”.
Esta situada a la entrada de la antigua carretera de Malaga, una vez hemos pasado el paso inferior bajos las vías del tren, quedando a nuestra izquierda si vamos en sentido descendente.

http://maps.google.es/maps?q=37.18719,-3.618348&num=1&t=h&ie=UTF8&z=14&ll=37.186914,-3.618128&output=embed
Ver mapa más grande

Como curiosidad las calles tienen casi todas nombres de peces.
Nosotros buscamos la calle Esturión, más en concreto el bar Sal y Pimienta, que lleva apenás abierto un mes.

Al llegar sobra decir que trás casi una hora andando a mediodía, tanto el hambre como la sed hacía que ya habían hecho acto de presencia.
Todas las mesas en el exterior estaban ocupadas, por lo que entramos dentro. Junto a la carta de tapas también pudimos ver esta otra que la completaba.

Una barra amplia permite desde tapear con una cerveza a pedir unas raciones o platos. A la vez hay un grupo de mesas donde nos podemos sentar, que fue lo que hicimos nosotros.

Nos atendieron rápidamente y nos pedimos dos cañas.
Aunque las tapas son a elegir nos comentaron que tenían arroz como tapa del día. Es algo habitual que en los fines de semana se prepare arroz o migas, así que nos decidimos a pedirlo.

La tapa no tardó y menos mal que así fue. He de reconocer que aunque no soy demasiado amigo de pedir arroz de tapa, este estaba bastante bueno.
Tenía ese toque casero del que carece en muchos sitios.

Mientras dábamos cuenta del plato, no hacíamos más que mirar a la calle por si alguna mesa se quedaba libre.
Como no era el caso, hablamos con Lola, la dueña y nos dijo que podíamos sacar una mesa más.
Y como cambiaba al estar al sol. Aquello era el paraíso sin tráfico y sin ruidos.

El ritmo era intenso, pues había faltado un camarero y se tenían que multiplicar para atender las mesas.
Sin embargo lo hacían siempre con una sonrisa y no se demoraban, lo cual siempre es de agradecer.

Una vez ubicados en el exterior pedimos otras dos cañas y como había hambre nos decantamos por pedir dos hamburguesas caseras.

El pan crujiente hizo que no tardásemos mucho en dar cuenta de ellas. Y claro, en pedir otra ronda, pues aún nos restaba un buen paseo de regreso y había que reponer :-).

En la siguiente ronda junto con las dos cañas nos pedimos dos bocadillos de lomo ali oli.
Como se puede ver las tapas tienen un tamaño generoso y puedes irte comido perfectamente.

Con el cambio de hora se agradecía el sol… pero todo tiene un final y nos tuvimos que marchar.
A la hora de pagar, el total de 10,80€ por las séis consumiciones nos pareció un buen precio, que dejaba cada una a 1,80€, que siendo en terraza y en la calle está muy bien.

A continuación algunas fotos más de otras tapas que tienen. Como siempre tenéis todas las demás en Picasa.

Lo dicho, pese a que nos pilla retirada la zona, seguro que volvemos en más de una ocasión a ponerle Sal y Pimienta al blog.

Y como un offtopic, una vez en la Chana, María de Candy´s nos había hablado de Jose Luís Ramos su mujer María y su nueva tienda, Buenissimo.

Como todos los que nos siguen en facebook saben que somos fans de Maria y sus postres, así que al saber que en Buenissimo vendían algunos de sus nuevos productos no dudamos en pasarnos.

Está tambien ubicado en la Chana, pero más bajo y en su margen derecha, en la calle Trebol junto al instituto y el supermercado Coviran.

http://maps.google.es/maps?q=37.191344,-3.62662&num=1&t=h&ie=UTF8&z=14&ll=37.191232,-3.626314&output=embed
Ver mapa más grande

Se trata de un establecimiento donde encontrar platos para llevar, ya preparados, pasando por cositas como arroz con boletus y champiñones a unas migas o una paella, aparte de tener productos delicatessen como vinos y aceites.

Nos estuvo comentando como funcionan, cuanto tiempo llevan y junto a los dulces compramos algunos con una gran pinta.

Así que fue un día completo en un barrio como la Chana, que esperamos se vuelva a repetir

Anuncios