Chipirones

De nuevo a viernes. Parece mentira pero ya estamos a las puertas de las navidades. Y todo si un cataclismo o una invasión extraterrestre no lo impide… y si lo hace, que mejor que con una caña, tapeando y en buena compañía. En esta ocasión hemos vuelto a un sitio al que no habíamos ido desde hace 4 años y del que no teníamos artículo alguno. Se trata del Bar de Rodri, cambiando totalmente de estilo respecto al Bar de Fede que visitamos la semana anterior. Además con este artículo vamos a descansar estas navidades durante una semana para volver con más fuerza…
Y ahora sin más vamos ver que tal se tapea en este bar.

Entrada

Estamos en la calle del Musico Vicente Sarzo, una de las calles que baja de la Plaza de Gracia hacia Pedro Antonio de Alarcón….Lugar muy bien situado a camino entre la zona centro y Pedro Antonio de Alarcón, una de las zonas estudiantiles de la ciudad. Además muy cerca tenemos otros sitios como El Poderio, El Solarillo de Gracia, Cacaos Bar o Gracia 40 (uno de nuestros favoritos) entre otros muchos.

Si os gustan los sitios tranquilos olvidaros. En este local el ambiente es frenético, gracias sobre todo a que siempre muestra una gran afluencia de clientes. Una entrada con algunas mesas altas y dos pequeñas barras en los laterales sirven de preambulo a una gran barra en forma de “L” que precede a un pequeño salón en el que poder comer a base de raciones.

En nuestro caso conseguimos un pequeño espacio en la barra junto a los grifos de cerveza y allí pedimos una primera ronda. Un zumo y una caña para iniciar la noche. Debido a la cantidad de gente que había tardaron algo en servirnos, lógico por otra parte. Las tapas no son a elegir y las sirven según salgan de cocina. La mayor parte de las que vimos servir estaban compuestas por platos de pescado de todo tipo, y es que al parecer, los productos del mar formaban parte destacada de la carta.

En esta primera ronda nos sirvieron un plato de chipirones que podéis apreciar bajos estas líneas. Una lastima porque había visto pasar un plato de boquerones con muy buena pinta.

Chipirones de cerca

Chipirones

Tras una primera ronda, hubo un momento en el que se produjo un aumento del espacio en barra y se tranquilizó algo el lugar, aprovechando entonces para pedir una segunda consumición. Esta vez dos cañas. Al pedir, comencé a ver pasar tapas a base de quisquillas y cigalitas fritas, curando los dedos entonces para no tener que tomarme la caña “a palo seco”, y es que todo aquel que me conoce sabe de mi poca simpatía por estos platos.

Al final la sangre no llegó al río y nos sirvieron un plato de cazón en adobo. Para mi gusto algo frito, y demasiado aliñado, pero eso ya es una opinión personal.

Cazón

Cazón en adobo


Una vez terminada, nos cambiamos a la barra de la entrada, donde podíamos estar mucho más tranquilos. Allí situados volvimos a pedir, otras dos cañas. Con mi duda por la tapa que nos servirían, tuve que esperar hasta que nos sirvieron un plato de bacalao desmigado acompañados de dos picatostes. Como se puede apreciar tapas todas a base de pescado o marisco, aunque tenía entendido que también las hay de otro tipo, o al menos están disponibles en raciones.

Primera tapa de bacalao desmigado

Bacalao

El precio de la consumición era de 2 euros, en la tónica de muchos sitios.
Por cierto terminar diciendo que el lugar es de los mismos dueños del Segovia (al que soy asiduo y recomiendo).

elrincónderodri

Anuncios