Se trata de uno de los barrios más conocidos de la ciudad. Por estar situado enfrente de la fortaleza roja de La Alhambra y por toda la historia que ha transcurrido por sus cuestas y callejuelas, el Albaycin es referencia cuando los visitantes llegan a Granada.

Caña y tapa

Además se trata de un barrio que desde el blog no hemos cuidado, lo cual no nos exime de culpa. Llegados a este punto, el pasado fin de semana decidimos pasear por su calles buscando algunos sitios en los que tapear.

Guiados por Estela hicimos el recorrido turístico, bordeando el río Darro junto a la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes hasta llegar al inicio de la Cuesta del Chapiz.

Nuetros pasos nos guiaron hasta la que sería nuestra primera parada en la Plaza Aliatar, donde nos sentamos en una de las terrazas a las que daba cabida, más exactamente en El Horno de Paquito.


Ver mapa más grande

En esta primera parada pedimos cuatro cervezas en una primera ronda, pues aunque el tiempo no acompañaba como el día anterior, tampoco era desapacible en extremo.

Entrada Horno de Paquito

La tapa no era a elegir y para esta primera, aunque temía caracoles, que me habían comentado que era típico, al final se trato de arroz. Lástima que empezara a nublarse con bajada de temperaturas y tuviésemos que cambiar de lugar.

Arroz en Horno de Paquito

Paella

Proseguimos así nuestra subida por la Cuesta del Chapiz, buscando acomodo en otros dos establecimientos, pero a las horas que eran se nos hizo imposible encontrar sitio en el interior.

Finalmente llegamos casi al final de la calle, que en esa altura pasa a llamarse calle Pagés, muy cerca de la antigua Carretera de Murcia y allí, haciendo esquina con una coqueta plaza nos sentamos en una mesa para tomar algo en el Torcuato.


Ver mapa más grande

Casa Torcuato

Con una gran cantidad de mesas ocupadas, se trata de uno de los locales más conocidos de la zona. Como digo, aunque había bastante gente, tanto en el interior como en la mesas de la calle, el servicio fue rápido y muy agradable.

Cuatro cañas

Una primera ronda consistente en otras 4 cañas que en esta ocasión vino a la vez acompañada de una tapa de carne en salsa con patatas. Un plato como el que veis en la foto, que ayudó a coger la buena temperatura ahora que el sol había vuelto a salir.

Carne en salsa con patatas

Que decir que no duró demasiado en al mesa, por lo que volvimos a pedir otras cuatro cañas. El camarero repitió la tapa, pero al percatarse que anteriormente ya habíamos tenido carne en salsa con patatas nos la dejó en la mesa y nos sirvió otra distinta, en esta ocasión pescadillas fritas. Todo un detalle por su parte, máxime cuando el local estaba repleto de gente en hora punta.

Tapa de pescado

Pescadillas

A pesar de llevar cuatro tapas, el hambre seguía presente, por lo que a última hora pensamos en pedir una ración. Antes preguntamos, pues viendo las agujas del reloj pasar de las 4 de la tarde, temíamos que la cocina estuviese llena. Amablemente nos dijo que justo, muy justo, pero aún se podía, así que pedimos una ración de rosada.

Rosada en adobo

Ración de Rosada en adobo

El precio por cada caña fue de 2 euros, por 9 euros de la ración de rosada. Este fue el colofón a nuestra ruta por el Albaycin, pues llegaba ya la hora del café. Intentamos encontrar hueco en Casa Pasteles, en la Plaza Larga, pero nos fue imposible, así que continuamos nuestra bajada por el Arco de las Pesas, serpenteando por las calles hasta llegar a la Calderería y con ello, al centro de la ciudad.

ruta albaycin

Anuncios